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En el libro de Daniel capítulo 3 encontramos la historia de tres jóvenes judíos que nos enseñan a ver la afrenta del enemigo como la oportunidad de poner el nombre de nuestro Dios en alto y a la vez poder llegar mas cerca del propósito que Dios tiene para nuestras vidas. Este capítulo relata que el rey Nabucodonosor hizo una estatua grande en tamaño y de oro, la cual ubicó en la provincia de Babilonia. Este rey demandaba de todo el pueblo que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, todos debían postrarse y adorar la estatua de oro que el había levantado. De no ser así el que no se inclinara y adorara sería echado al fuego por lo que todos los pueblos, naciones y lenguas se postraron y adoraron la estatua de oro.

 

Daniel 3

     8 Por esto en aquel tiempo algunos varones caldeos vinieron y acusaron maliciosamente a los judíos.

    9 Hablaron y dijeron al rey Nabucodonosor: Rey, para siempre vive.

    10 Tú, oh rey, has dado una ley que todo hombre, al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, se postre y adore la estatua de oro;

    11 y el que no se postre y adore, sea echado dentro de un horno de fuego ardiendo.

    12 Hay unos varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado.

 

Cuando somos creyentes y lo confesamos los ojos del mundo siempre nos estarán escudriñando para encontrar fayas en nosotros y no perder la ocasión de señalarnos y acusarnos y así atemorizarnos y hacernos dudar de nuestro Dios. Estos tres jóvenes no estuvieron exentos a esto pero supieron como hijos de un Dios fiel, responder con fe y de una vez establecer con sus bocas la victoria que Dios les daría sobre aquella situación. 

 

    13 Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey.

    14 Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado?

    15 Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?

    16 Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto.

    17 He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará.

    18 Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.

 

¡Wow! Estos jóvenes verdaderamente conocían la fidelidad de Dios por lo que no temieron en ningún momento y no dudaron en declarar su capacidad de librarlos. Recordemos que Sadrac, Mesac y Abed-nego habían caído prisioneros de Babilonia cuando Nabucodonosor tomó Jerusalén y ellos decidieron junto con Daniel no contaminarse con la comida del rey, sino que pidieron ser alimentados sólo con legumbres y agua. Fue así que agradaron a Dios y él los llenó de gracia y sabiduría y a pesar de ser esclavos Dios los llevó a ser administradores del rey en Babilonia. Ellos ya habían vivido en carne propia el poder de Dios para convertir lo que parece ser una maldición en bendición.  

 

    19 Entonces Nabucodonosor se llenó de ira, y se demudó el aspecto de su rostro contra Sadrac, Mesac y Abed-nego, y ordenó que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado.

    20 Y mandó a hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo.

    21 Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo.

    22 Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del fuego mató a aquellos que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego.

 

Dios es un Dios de propósitos y siempre tiene el control de todo. Lo que el dispuso para  ti desde la fundación del universo nadie te lo podrá quitar. El camino que tu has recorrido te ha preparado de una manera única en medio de un mar de personas que vivimos en esta tierra. Las hornos que Dios permite en tu vida, son los que tu puedes soportar, porque a lo largo de los años él te ha ido dando la forma y la resistencia necesaria. Estos tres jóvenes habían sido preparados para soportar un horno calentado siete veces y la recompensa ya estaba dispuesta para ellos. Los que alzaron a estos judíos murieron con solo acercarse. Dios te está preparando para ir donde otros no pueden. 

 

    23 Y estos tres varones, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo.

    24 Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey.

    25 Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses.

 

Sadrac, Mesac y Abed-nego habían declarado con sus bocas quien era su Dios, pero no fue sino hasta que ellos entregaron sus cuerpos y sus vidas que los demás pudieron ver quien era su Dios. Es posible que has predicado, que has evangelizado y te has esforzado por dar a conocer a tu Dios, pero al igual que Jesús lo hizo, es tu testimonio lo que confirmará tus palabras ante los que te han escuchado hablar de tu Dios. Fue en medio del fuego que el rey pudo ver a un cuarto ser, con semejanza de hijo de los dioses. ¿Quien mas que Jesús fue lo que Nabucodonosor pudo ver en aquel horno? Cuando tu entras a la prueba con tu fe puesta en Dios, Jesús saldrá a relucir en ti y será entonces que tu testimonio ganará a otros. Pero muchos cristianos cuando estamos en la prueba el testimonio que damos es de temor, de orfandad y de viudez, no de Jesús. Somos metidos al fuego para que demos a conocer lo que Dios ha hecho en nuestras vidas. Ante la fidelidad de estos tres judíos Dios pudo haberlos raptado o enviado a su ángel a defenderlos y que nadie los pudiera apresar pero dios quería que ellos dieran testimonio para dar a conocer el poder de el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego. 

Además cuando estos jóvenes cayeron en el horno estaban atados, lo único que se quemó en el fuego fueron sus ataduras. El fuego de Dios quemará todo aquello que te inmoviliza, todo lo que el enemigo ha hecho a través de otros para no permitirte llegar o alcanzar lo que Dios tiene para ti. Pero tu y todo lo que Dios ha puesto en ti saldrá intacto para proceder a llevar a cabo sus propósitos. Dios, aun siendo ellos esclavos, les dio posiciones honrosas en Babilonia. Dice la palabra que fueron atados con todo y sus ropas, ropas de dignidad que Dios les había dado y estas no se quemaron en el fuego.


    26 Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiendo, y dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid. Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego.

    27 Y se juntaron los sátrapas, los gobernadores, los capitanes y los consejeros del rey, para mirar a estos varones, cómo el fuego no había tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera olor de fuego tenían.

    28 Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios.

    29 Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa convertida en muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como éste.

    30 Entonces el rey engrandeció a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia.

 

La palabra de Dios moldea, da forma y le da el acabado a la vasija. Luego esta es probada en el fuego y allí mismo cocida. No hay recompensa sin haber sido probado, no se adquiere resistencia sin ser metido al fuego. Si Dios te ha estado trabajando con su palabra y esa semilla se ha sembrado en tu corazón y tu has sido obediente al acatar sus leyes y mandamientos, entonces es probable que Dios te quiera llevar a un nivel mas alto. Pero no podemos ir de un nivel al otro sin antes haber aprobado el examen del primer nivel. Este examen muchas veces se presenta en forma de fuego como se presentó Dios ante Israel sobre aquella montaña en el desierto y sólo hubo un hombre capaz de soportarlo. Veamos lo que sucedió según lo relata Moisés:

 

Deuteronomio 9

    9 Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua;

    10 y me dio Jehová las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios; y en ellas estaba escrito según todas las palabras que os habló Jehová en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea.

    11 Sucedió al fin de los cuarenta días y cuarenta noches, que Jehová me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto.

 

Dios había hablado al pueblo de Israel desde la montaña y le había dado a conocer sus leyes y sus mandamientos. Pero no fue sino hasta que Moisés subió a la montaña que Dios escribió con su dedo las tablas. Cuando leemos la Biblia estamos escuchando las leyes y los mandamientos de Dios, cuando el nos mete a su prueba, es decir a su fuego, es que él con su dedo escribe aquellas leyes en nuestra mente y en nuestro corazón como las escribió en aquellas tablas que le dio a Moisés.

Notemos que el pueblo de Israel ya había escuchado los mandamientos el día de la asamblea, pero fue hasta que Moisés entró en aquel fuego y estuvo allí cuarenta días y cuarenta noches que Dios confirmó su pacto a través de aquellas tablas. Fue al final de aquel tiempo que Moisés estuvo en medio del fuego de Dios que el obtuvo el pacto en sus manos. 

Moisés pasó por una prueba de cuarenta días y cuarenta noches durante los cuales Dios escribió sus leyes en su corazón. El pueblo de Israel no quiso entrar en aquel fuego por temor a morir, por lo que con su conducta confirman que en sus corazones no estaban escritas aquellas leyes como lo estaban en el de Moisés. Sadrac, Mesac y Abed-nego no tuvieron miedo del fuego ya que confiaban plenamente en su Dios.

 

Jeremías nos enseña que somos barro en su mano y que es el quien nos forma:

 

Jeremías 18

    1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:

    2 Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras.

    3 Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda.

    4 Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.

    5 Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

    6 ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.


Su palabra y las experiencias que vivimos es lo que Dios usa para darnos forma y definir nuestra personalidad en el torno, pero al igual que el barro, si no somos pasados por el fuego esa forma a la que Dios nos ha moldeado no será permanente. Podemos leer sus mandamientos, memorizarlos y hasta predicarlos pero si no hemos pasado por la prueba, si el fuego de Dios no nos ha solidificado, fácilmente podemos desviarnos de sus veredas. 

Sadrac, Mesac y Abed-nego habían aprendido junto con Daniel los mandamientos de Dios, pero ahora era tiempo de que ellos como vasijas ya formadas a través de aquellas enseñanzas fueran cocidos en el fuego de la prueba para poder ser utilizados para propósitos mas grandes. Antes del horno calentado siete veces estaban a cargo de los negocios de la provincia de Babilonia, después de la prueba fueron engrandecidos en la misma provincia y obtuvieron un decreto del rey a favor de su Dios quien los había librado del fuego. 

Dios no es un Dios estático, Dios es un Dios de superación, de mejora, de incremento que siempre está habilitando nuevas oportunidades para sus hijos. No es la voluntad de Dios que hayas llegado ya al final de tu carrera, o que hayas hecho ya suficiente, en Dios cada día es el primer día de algo nuevo. Dios te quiere llevar mas alto, Dios te quiere dar mas, Dios te quiere preparar para darte tu porción en su reino, pero depende de ti inclinarte ante un Dios inmóvil y mudo que no avanza como lo hizo toda Babilonia o ser echado al fuego de su amor donde serás acabado pera esa nueva etapa que Dios trae a tu vida.

Dios saca provecho de todo, incluyendo de tus enemigos. Si alguien te acusa o te delata, da gloria a Dios, porque estás a punto de ir de un nivel al otro. Claro que el cumplimiento de esto depende de tu reacción a la acusación. ¿Te defenderás y tratarás de evitar el fuego o permitirás que Dios se glorifique en tu vida confiándole hasta tu cuerpo como lo hicieron Sadrac, Mesac y Abed-nego? Muchos de nosotros escogemos hacer lo correcto ante los ojos de Dios pero al encontrarnos con el horno de fuego al frente nos echamos para atrás y nunca llegamos a ese próximo nivel donde podemos llegar a dar testimonio de que el fuego de Dios puede transformar tu desavenencia en justo lo que necesitabas y sacar de ella el testimonio que ganará a otros para Cristo.  Ese horno no fue calentado para asustar a estos tres siervos de Dios, fue calentado para demostrar que sólo los siervos de Dios podían sobrevivirlo. Que las Vasijas hechas por la mano de Dios no se quiebran con el fuego. Ese horno no era la forma en que la vida de estos hombres iba a terminar, era la manera de Dios de darle un comienzo espectacular al resto de sus vidas. Cada vez que te topes con algo que te dice hasta aquí, regocíjate y declara que ese obstáculo no está allí para detenerte, sino que para impulsarte como aquel horno lo hizo con Sadrac, Mesac y Abed-nego.

Reina Valera 1960

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De Esclavo a LibertadorEn el Antiguo Testamento encontramos historias fascinantes que edifican nuestra fe y solidifican nuestra base. Pero también encontramos historias que son mas ciertas hoy que nunca y que nos revelan como sobrellevar situaciones en las que nos encontramos en el presente. La historia de Moisés es una de ellas, y aunque ya le hemos dado tantas vueltas y la hemos entendido de tantas maneras, la Biblia tiende a hacerse mas profunda entre mas nos sumergimos en ella. Siempre he admirado ha este personaje que Dios utilizó para liberar a Israel, pero nunca había considerado el proceso a través del cual Dios lo preparó para ser el instrumento idóneo para llevar a cabo esa gran tarea. Egipto era sin lugar a dudas una de las tierras mas fértiles para el pecado en ese tiempo. Entre sus dioses, sus costumbres y su creencia en un mas allá de placer eterno, es evidente que Satanás era el padre de esta civilización. Cuando Moisés llegó a las manos de la princesa egipcia se convirtió en el hijo adoptivo del pecado. Un Israelita que desde su niñez aprendió las costumbres, la religión y las leyes egipcias. Dios lo llevó allí con el propósito de que se convirtiera en esclavo, puesto que en sus planes ya estaba enviarlo mas adelante a liberar a Israel de la misma esclavitud. Digo que se convirtiera en esclavo porque todo hijo de Dios que cae en manos del pecado se convierte en esclavo del pecado. Aunque Moisés no era un esclavo en lo físico si lo era en lo espiritual porque aunque gozaba de riquezas y placeres el no era dueño de su vida. Había caído preso en un reino donde por su posición se esperaban ciertas cosas de el y se le prohibían muchas. Debía vivir conforme a principios antiguos inspirados por el mismo Satanás que ciertamente no le traen felicidad ni satisfacción a ningún ser viviente. ¿Y como lo llevó hasta allí Dios? En una cesta hecha por su madre arrastrado por el río que sustentaba el reino del pecado. La cesta representa el intento de nuestros padres por protegernos del mundo cuando no lo hacen bajo los principios de la Biblia. Sus consejos, sus opiniones, sus corrección, etc.. El río representa las costumbres, las creencias, la cultura y todo lo que mueve a un pueblo incluyendo su gobierno, su comercio y su religión. Recordemos que el Nilo para Egipto venía a ser como la única carretera de la cual dependían todas las actividades diarias de su población: la pesca, el transporte, el comercio, la construcción, la agricultura y demás. Dios permitió que la madre de Moisés lo protegiera como ella mejor pudo, con una cesta, y que la corriente de la cultura de aquel pueblo lo llevara hasta las manos de la madre del pecado: la princesa egipcia, donde por supuesto un hijo de Dios es siempre muy bien recibido.

Si tu has caído en pecado y no puedes dejarlo atrás, estás en una posición ventajosa para que Dios te libere de la esclavitud a ese pecado y te entregue autoridad sobre esa potestad y la puedas vencer primero en ti y luego en otros. No te veas como un derrotado mírate como un escogido entre todos los que han caído bajo la misma atadura para liberar a otros con tu testimonio.

Israel se había contaminado con el pecado de Egipto. No sólo eran esclavos físicos a un reino de pecadores sino que también lo eran espiritualmente. Todo lo espiritual llega a reflejarse en lo físico. En cuatrocientos años Israel había asimilado costumbres y creencias Egipcias. Así como Moisés fue criado como un egipcio, Israel también creció como nación alimentándose de la mano de los egipcios por lo que su conducta no era la de un pueblo hijo de Dios sino de un pueblo esclavo del pecado, en este caso esclavos de Egipto. Cuando eres esclavo de alguien, no tienes voluntad propia, no decides sobre tu vida. Cuando eres esclavo espiritual de algo o de alguien pierdes tu dominio propio y por lo tanto terminas haciendo lo que el pecado te dirige a hacer y no lo que tu sabes que es correcto a hacer. ¿Eres adicto a la droga o al alcohol? ¿Agradas al mundo antes que a Dios? ¿Tienes que juzgar y criticar todo lo que vez y todo lo que escuchas? ¿Dices pequeñas mentiras todo el tiempo por costumbre? ¿Necesitas ver sólo una vez mas esa foto o película pornográfica? Entonces eres esclavo en lo espiritual y se está reflejando en lo físico. En algún momento el padre del pecado te encontró en la corriente de este mundo y te engañó haciéndote sentir bien, como un hijo, y te adoptó, pero has terminado siendo un esclavo. Es importante que puedas discernir esto sobre toda área de tu vida, porque no tienes que ser un ladrón o un acecino para que estés en la posición de hijo adoptivo del pecado, es posible que en pequeñas cosas se esté dando a conocer que no estás completamente definido como hijo de Dios. Pero lo mas importante de todo esto es que entiendas el propósito por el cual Dios dejó que la corriente del Nilo llevara a aquel bebé indefenso hasta los brazos de la madre del pecado, y esa razón tan grande y poderosa fue que Dios necesitaba hacer primero en Moisés lo que luego él enviaría al mismo Moisés a hacer con el resto de Israel: librarlos de la esclavitud al pecado.

Dios nos enseña a través de Moisés que aunque te sientas en la posición menos adecuada para llevar a cabo sus propósitos él te tiene allí y cuando sea tu tiempo él te va a mover en la dirección que él te necesite. De Esclavo a LibertadorCualquiera que sea el tipo de esclavitud que estás viviendo lo estás viviendo para que el poder libertador de Dios se manifieste y puedas dar honra y gloria a su nombre. Ya no te preguntes ¿Porqué estoy aquí?, ¿Cómo llegué aquí?, ¿De quien es la culpa?, aquieta tu mente y date cuenta que eso ya no importa, lo que importa es que sepas que tan pronto como le pidas a Dios que se glorifique en tu debilidad el lo hará y te liberará para que des testimonio. Si tu tratas de salir de allí por tu propia cuenta no le estás dando crédito al poder libertador de Dios, pero si tu te humillas y clamas a él, él no tardará en manifestarse en tu vida. Dios utilizó a un Israelita criado como egipcio para liberar a Israel, así mismo Dios usará a sus hijos extraviados para recuperar a otros.

Cuando Moisés huyó de Egipto, y es lo que tu debes hacer también, huir del pecado, huyó hacia el desierto a los brazos de su verdadero Padre, Dios, donde le fue devuelta su identidad de hijo. Moisés tuvo que renunciar a un reino, a una posición a un nombre, no renunció a poca cosa. Es probable que tu has construido o heredado un reino que se rige por sus propias leyes, que tiene una cultura y ciertas creencias. Tal vez es un reino bien establecido y próspero o uno pobre y desconocido, pero de igual manera el único reino que debe haber en tu vida es el de Dios. Todo reino implica esclavitud incluyendo el de Dios, pero este tiene la gran ventaja de que al caer esclavo de su palabra te conviertes en hijo y obtienes el cuidado y la cobertura eterna del mismo. En el reino del pecado, Satanás te hace sentir como hijo de inmediato pero cuando menos acuerdas eres esclavo del pecado. Te puedo garantizar que si tu vida no está sometida completamente a la voluntad de Dios hay áreas de tu vida sobre las cuales has perdido el control. Si tu no te riges por las leyes de nuestro creador pierdes el derecho a su cobertura y quedas a la deriva en manos de las leyes del pecado.

Una vez que la imagen de Moisés fue restaurada y que obtuvo control nuevamente de su vida, el se dio la vuelta y regresó al lugar de donde había huido a liberar a los que aun seguían oprimidos. Ya no seas hijo adoptivo del pecado, reclama tu derecho divino de ser hecho un hijo de Dios. Huye al desierto, apártate De Esclavo a Libertadorde los que son esclavos y sigue las huellas de Jesús en la arena, estas te llevaran a su reino donde te será restituido todo lo que el pecado te robó. Dios permitió que Jesús sufriera por amor a ti y a mi, ahora Jesús es nuestro abogado ante Dios. Jesús lleva nuestra causa ante él ya que Jesús sufrió todo lo que tu y yo podamos estar pasando, por lo que su padre acepta su defensa de nuestro nombre. Estoy segura de que Moisés sufrió en el proceso de ser liberado de su formación dentro del pecado, pero su sufrimiento no fue en vano puesto que el sacó de Egipto a mas de seiscientas mil personas. ¿No crees que tu puedas estar en una situación difícil en este momento para que mas adelante puedas interceder por otro que sufra lo mismo que tu? Muchas injusticias, situaciones y tragedias pasan a nuestro alrededor, pero no es sino hasta que nos ocurre a nosotros que nos despertamos y no damos cuenta de lo que otros están pasando. Despierta y mira que tu no eres el único en tu situación. No eres el único esclavo a _____________ en tu escuela, en tu oficina, o en tu nación. Levántate como Moisés lo hizo, y aunque implique dejar tu reino atrás, ya sea muy cómodo o incómodo, hazlo, porque un día podrás regresar y hacer la diferencia en las vidas de muchos. Tu decisión de dejar atrás la esclavitud no sólo te afecta a ti, afecta a todos los que están esperando ser liberados de lo mismo que tu. Tu pecado en lo oculto es una cárcel a tu alrededor, pero tu testimonio publicado es la llave de la cárcel de otros. No importa lo que tu padrastro el pecado te diga, Dios nunca dejará de ser tu padre quien te ama y dio a su hijo por ti. Cuando Dios te dio su imagen y semejanza te la dio sin condiciones y para siempre. Nunca has dejado, ni dejarás de ser su hijo a quien él ama. ¡Animo, eres libre! Toma las llaves que Dios te entrega para que liberes a otros, descubre el propósito por el cual tu Padre te dejó llegar hasta allí donde estás. Ya no seas esclavo. Se un libertador.

Pan de Trigo 020: Su Amor

Su AmorSi amas, Dios está en ti y tu estás en Dios, porque Dios es amor.

1 Juan 4

16 … Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. 

Es el amor el que diferencia a los hijos de Dios, del resto.

1 Juan 3

10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. 

Juan 13

35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Si su amor fluye en ti es porque haz pasado o estás pasando por un proceso; es porque primeramente haz muerto al yo, para renacer a él; segundo, porque haz recibido a su Espíritu; y tercero, porque haz dedicado tiempo para conocerle; escudriñando su palabra, y caminando en obediencia de su mano.

1. Morir al yo y renacer a él

Para que su amor fluya integro en tu vida es necesario morir al yo.  

1 Juan 3

14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. 

1 Juan 4 

7 … Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.

8 El que no ama, no ha conocido a Dios; … 

2. Recibir a su Espíritu 

No podemos amar si no hemos recibido al Espíritu Santo.

Romanos 5

5 …porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. VA: 1 Juan 4:13

3. Conocerle a través de su palabra

El que ama, ama porque conoce a Dios.

1 Juan 2

5 pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.

Juan 15

10 Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

Podemos dar sin amar, pero no podemos amar sin dar.

1 Juan 3

17 Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? 

18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.

El amor se expresa dando, renunciando, o cediendo algo. Por amor a nosotros Dios dio a su hijo.  De la misma manera, Jesús cedió todo poder y toda autoridad antes de dar su vida por nosotros en la cruz.  

Juan 3

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

1 Juan 3

9 En esto hemos conocido el amor, en que el puso su vida por nosotros;

También nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

Juan no nos pide poca cosa, nos pide que amemos de igual manera que Jesús ama; nos pide, que pongamos la vida por nuestros hermanos. 

Juan 15

12 Este es mi mandamiento (dice Jesús): Que os améis unos a otros, como yo os he amado.

13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.

14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. 

Según este verso, ¿por quien puso la vida Jesús?

R/ Por sus amigos

¿Quienes son sus amigos?

R/ Los que hacen lo que él les manda

¿Y qué nos manda Jesús?

R/ Que nos amemos los unos a los otros como él nos amó.

Jesús nos está pidiendo que muramos al orgullo y que nos humillemos aceptando y amando a nuestros enemigos; olvidando sus faltas a través del perdón, como lo hizo él.  Porque no puedes amar a Dios, si aborreces a tu hermano. 

1 Juan 4

20 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 

1 Juan 3

15 Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.

No se trata entonces de amar solamente a los que te aman; sino también, a los que te han herido, fallado, o acusado injustamente.

Mateo 5

44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? …

Según este versículo, ¿Que tenemos que hacer para ser hijos de nuestro Padre?

R/ Para ser hijos de Dios tenemos que amar a nuestros enemigos, bendecir a los que nos maldicen, hacer el bien a los que nos aborrecen, y orar por los que nos ultrajan y nos persiguen.

Su amor cubre todas las de faltas (Proverbios 10:12).  No cubre unas faltas, las cubre todas; y es ese amor el que él nos pide.  Jesús sabía que Judas le iba a entregar y le amó tratándole igual que a los demás discípulos.  Por ello Pablo declara sin duda alguna: “El amor es sufrido.”

1 Corintios 13

4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;

5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;

6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Ese amor que todo lo sufre, es el que hizo la diferencia en este mundo; porque quien estuvo dispuesto a sufrirlo todo, terminó con el pecado.

1 Pedro 4

1 Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado,

Como Jesús, somos llamados a vencer el mal con el bien; a combatir el pecado en este mundo, con amor.  La Biblia nos dice que por ello padeceremos “un poco de tiempo,” pero a la vez nos desafía a seguir adelante. 

Juan 16

33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

En ningún momento nos aconseja Jesús a ensoberbecernos en contra del mal, al contrario Jesús nos enseña que si nos hieren la mejilla derecha, pongamos la otra (Mateo 5:39).

Hebreos 12

3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.

4 Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado;

Jesús dio el mejor ejemplo de como vencer el mal: cuando le agredieron, no respondió; sino que encomendó la causa a Dios.  Se como Jesús, cuando alguien te hace mal entrégaselo a Dios; porque es cuando nos quedamos quietos, que abrimos la puerta para que Dios actúe.

1 Pedro 2

20 Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios.

21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;

22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca;

23 quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente;

VA: 1 Pedro 3:17

No te canses entonces de hacer el bien; sigue amando, sigue perdonando porque este sufrimiento es momentáneo; pero el amor, y el galardón serán eternos.  

Hebreos 10

35 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.  

Y la promesa de Dios es que si siembras amor y esperas pacientemente cosecharas amor.

Gálatas 6

7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.

8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.

9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

10 Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.

Llénate hoy de ese amor que todo lo sufre y que no guarda rencor.  Vence el mal con la poderosa arma que él te entregó: su amor; para que seas (Como dijo mi hermana Ingrid) lluvia para justos, e injustos; y sol para buenos y malos. 

Reina Valera 1960

Nuevo Diccionario de la Biblia

VA: Versículo de Apoyo

El Poder de Ser Tu¿Cuántas veces le has pedido a Dios que cambie a tu esposo, a tu vecino, a tu jefe o a tu hijo?¿Cuántas veces le has pedido que te cambie de trabajo, o que cambie tu nación? Verdaderamente que cuando yo me hago estas preguntas me doy cuenta de que en mi estrecha mente he acusado a Dios de que todo y todos los que él puso a mi alrededor están mal hechos, puesto que son muchas las veces que lo he pedido. Entre mas leo la Biblia mas me doy cuenta de que en realidad no hay absolutamente nada fuera de su control. Ni un tan solo detalle fue dejado al azar.

Cuando te das cuenta de esta gran verdad, es entonces que viene una nueva interrogante a tu mente: ¿Dios, si tu estás al control de todo, por qué me distes este(a) ______________ ?. En mi caso esta pregunta causó el primer temblor en mi grande, egoísta y terco ¡YO!. El momento en que entendí que soy lo que soy, que estoy donde estoy y lo estoy con quien estoy porque así lo quiso Dios, se vino abajo toda la falsa autoridad que yo tenía sobre mi vida. Vi por primera vez hacia arriba y reconocí que no soy dueña de mi vida, ni de lo que tengo, que todo lo que ha venido a mis manos me ha sido confiado por mi Creador, mi Señor quien es mas grande que ¡YO!. 

Pienso en la vida de Jesús, pienso en las circunstancias poco adecuadas en la que nació. Poco adecuadas para el hombre pero sumamente idóneas para los propósitos de su Padre. Jesús nació en un pesebre rodeado de animales, ¿qué manera mas prometedora de nacer para un rey, no? Mas sin embargo Dios tubo cuidado de él, proveyó para sus necesidades y se encargó de llevarlo hasta el cumplimiento de su propósito. De igual manera es posible que en estos momentos te sientas como que no estás en el lugar mas idóneo para ti y para tus propósitos, posiblemente te sientes como en un establo atrapado entre personas con las que nunca hubieras escogido estar y lo que es peor al igual que un bebé no puedes salir corriendo.

Imagínate por un momento a Jesús con su Padre en lo alto, siendo la palabra, el poder,  la vida, el dueño de todo, y de pronto Dios lo ve y le dice que tiene una tarea para él; nueve meses mas tarde está envuelto en trapos, rodeado de animales y en manos de humanos. Humanos que cometen errores, que se cansan, que se arrepienten, y ¿cuantas fallas mas?. Humanos como los que te rodean hoy a ti y a mi. Pero Jesús sabía que al llegar a esta tierra en ningún momento él estaría fuera del alcance de los ojos de su Padre. Que aunque viviera pobreza, aunque fuera rechazado, aunque lo humillaran, etc. Dios lo estaba permitiendo con un propósito. Jesús nunca quitó sus ojos de la meta, nunca se detuvo a pensar ¿por qué a mi si yo soy ¡YO!?, siempre se vio vencedor, terminando a cabalidad lo que fue enviado a hacer a esta tierra. Jesús sabía que el principio del cambio de todo lo que le acontecería era el mismo. Jesús no se hincó por largas horas a rogarle a su Padre que cambiara a Judas porque lo quería entregar. Jesús cumplió su propósito y murió a sí mismo para que personas como Judas podamos ser salvas.

Hermanos es tiempo de que empecemos a morir a nosotros mismos y empecemos a dar testimonio. Dudo de que Dios quiera seguir recibiendo peticiones para que cambie al mundo entero, cuando él ha permitido que el mundo entero esté como está por razones mas grandes de las que nosotros podemos captar. Se que no es la voluntad de él que estemos así, pero entiendo que él lo ha permitido y no lo cuestiono.

Dios nos entregó libre albedrío por lo que él no puede cambiar a los que no le buscan pero si puede cambiar a quienes le dicen: “Cámbiame a mi”. Jesús no se pasó horas tratando de convencer a Dios de que cambiara a los que le crucificarían, él tomó el asunto en sus manos e hizo algo al respecto, nos perdonó, dio su sangre y nos envió al Espíritu  Santo para que nos ayudara a ser mas como él. 

Sigamos su ejemplo, perdonemos, dejemos morir nuestro ¡YO! por los que lo necesitan y dejemos que su Espíritu nos transforme a nosotros para que podamos dar testimonio el cual es muy efectivo y no tengamos que orar vanamente por que otros cambien. Jesús testificó con su propia vida: El poder de ser ¡YO! está en dejar de ser ¡YO!. Tu como creación única e irremplazable de Dios tienes mucho poder por ser ¡TU!. No hay nadie mas que pueda alcanzar lo que tu puedes alcanzar desde donde tu estás. Dios nos ubicó a cada uno de nosotros en una posición estratégica. Pero para que Dios te use para los propósitos que fuiste creado debes dejar de ser ¡Tu! y ser mas como Jesús y comenzar a pensar en ¿qué? puso Dios en ti que los demás necesita que les des.

Por ejemplo: Si has estado orando por que tu pareja cambie, empieza a orar para que Dios te transforme en la herramienta que él usará para cambiar a tu pareja. Si has estado orando por un mejor gobierno en tu país, empieza a orar para que Dios te de sabiduría para formar excelentes líderes de tus hijos. Si has estado orando para que Dios cambie a tu jefe, pídele al Espíritu Santo que te use para traerle una palabra, un consejo, si tanto lo necesita, tu podrías ser la luz que le hace falta. Debemos dejar de desechar todo lo que no nos complace y comenzar a trabajar con ello. Dios en nosotros no encuentra vasijas, encuentra barro, y él necesita vasijas que den testimonio de haberse dejado formar. Si alguien te agrede no te sientas mas la víctima, has la diferencia, muere a tu ¡YO! y paga mal con bien. Perdona y bendice con tu testimonio, actúa como un vencedor y ya no mas como en vencido. Déjate moldear por las situaciones que Dios permite en tu vida, entrega otro pedacito de tu ¡YO! al no devolver un insulto. 

Pongámonos la armadura de Dios y soportemos el día malo que si estamos allí es porque algo podemos hacer para cambiar el curso de las cosas. Si estás pasando por una situación difícil pídele a Dios que te muestre la visión por la cual te puso allí, no le pidas que te saque, pídele que te ayude a cumplir pronto con lo que él espera de ti para que puedas seguir hacia adelante.  

¿Acaso Moisés fue rodeado de hombres y mujeres perfectos? ¿Acaso Ester fue puesta en un reino idóneo para una judía?¿Acaso Débora y Rut no tuvieron que luchar contra situaciones difíciles? Hermanos queremos brillar pero sin ser pulidos. Si Dios te permite estar en una situación que pone a prueba todo tu ser es porque te está dando la oportunidad de ser la diferencia. La oportunidad de dejarte pulir y convertirte en la luz en medio de las tinieblas. Él busca incesantemente hombres y mujeres valientes que estén dispuestos a dejar de pensar en si mismos y a luchar por otros. Moisés cuando llegó al Jordán no era el mismo que sacó de Egipto a Israel. Moisés fue transformado en ese desierto junto con todo Israel. Débora después de haber enfrentado a sus enemigos en batalla tenía una nueva semejanza en su valentía y carácter a su creador.  Pero ella no se puso a rogarle a Dios que cambiara la cobardía de los hombres, ella dio su cuerpo para que la valentía de Dios se diera a conocer. Todos los personajes que salen a relucir en la palabra lo hacen porque en medio de la adversidad supieron identificarse con un Dios de victoria y no uno de derrota. Supieron tomar autoridad en medio de la situación y hacer la diferencia para muchos. David y Job no se detuvieron por no tener el apoyo de sus esposas. Ellos sabían que no dependían de nadie para ser lo que Dios tenía planeado que fueran. ¿Qué aspecto de Dios se nos dará a conocer a través de ti?

Que la mala mirada, que el mal trato, que la falta de recompensa, que el abuso ya no sean tropezaderos en tu camino. Aprende a hacerlos a un lado y a limpiar el camino para otros, hasta para quienes pusieron los tropiezos para ti. Desarrolla la capacidades en ti de andar por caminos mas altos que los de este mundo y ver mas allá de lo que tienes enfrente. Mira hacia la meta que Dios fijó para ti, mira la victoria sobre toda prueba en tus manos, Jesús ya te las entregó. Levántate y camina hacia ellas. 

El Poder de Ser TuHermano, me tomó tanto tiempo llegar a decir: “Dios cámbiame a mi.”, ahórrate el tiempo que yo necesité para entender esto y pídele a Dios que así como José y María fueron padre y madre para Jesús, lo instruyeron y lo formaron así lo sea él para ti a través de quienes te rodean, sean perfectos o no. Que sea él cuidándote como a un bebé en medio de tu situación poco prometedora. Que te ayude a crecer espiritualmente de manera que puedas llevar a cabo con madurez tu propósito en el lugar en donde estás. Que puedas ser la diferencia en la vida de las personas que no te hacen sentir amado. Que puedas ser la diferencia en medio de tu país corrupto o de tu oficina competitiva. No pierdas de vista el propósito de ser quien eres, de estar donde estás, ni de estar con quien estás. Si no conoces tu propósito pídele que te lo revele. En tus manos está el poder de ser TU.   

Su GraciaGracia, es el “Favor sobrenatural y gratuito que Dios concede al hombre para ponerlo en el camino de la salvación.*”

Tito 21

  11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,

A través del sufrimiento de su hijo en la cruz; Dios nos liberó del poder del pecado y nos mostró el camino a la salvación.

Juan 1
  17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

Romanos 3

  24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.

Su gracia se manifestó a los Israelitas; liberándolos a todos (sin excepción) de la esclavitud de Egipto, y poniéndolos en el camino a Canaan.  Sin embargo, solo los que caminaron en fe y obediencia llegaron a Canaan.  Si él te ha puesto en su camino; persevera, sigue adelante, no retrocedas; no te salgas del camino para que acabes la carrera, y obtengas así el galardón.

A pesar de que Pablo perseguía a los cristianos Dios lo perdonó, y lo ubicó en el camino del ministerio. 

1 Corintios 1

  27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte;

  28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es,

  29 a fin de que nadie se jacte en su presencia. 

Con su testimonio como apóstol, Pablo ha ganado las almas para Dios a través de los tiempos hasta hoy.  Una vez en el camino, Pablo avanzó en obediencia y al final declaró: “he acabado la carrera.”  En otras palabras dijo: estoy satisfecho, he cumplido con el propósito por el cual Cristo me llamó.

Pablo escribe:

1 Corintios 15 

  9 Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. 

 10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy;…

 

1 Timoteo 1

  12 Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio,

  13 habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.

  14 Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. 

Pablo menciona 105 veces la palabra “Gracia” en sus epístolas.  Pienso que nadie mejor que él, que experimentó su gracia, que caminó en ella, y que terminó la carrera; podría enseñarnos sobre el tema. Independientemente de tu pasado su gracia te da la oportunidad de un nuevo amanecer en toda área; en tu matrimonio, en tus finanzas, en tu relación con Dios. Pablo, nos enseña que la gracia no solo nos da la oportunidad de dejar el pasado atrás, para renacer en un camino nuevo; sino también, la oportunidad de renacer con un propósito divino.

2 Timoteo 1

  9 quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,

El que Dios te libere de adicciones, del adulterio, o de “x” situación para ponerte en su camino, no depende de lo que haz hecho o de lo que puedes llegar a hacer; depende de lo que la gracia derramada en ti por su Espíritu puede hacer, si la recibes con fe.  

Efesios 2

  8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

  9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Todo regalo puede recibirse o rechazarse; Pablo nos enseña que cuando nos justificamos con nuestras obras, estamos rechazando la gracia.

Gálatas 5

  4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.

  5 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia;

  6 porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.  

Como sabiamente dijo mi hermano Sady: “Las obras no te santifican; es el Espíritu de Dios él que te santifica, para que hagas buenas obras” 

Otra definición de Gracia es “La que, antecediendo al albedrío, sana el alma o la mueve y excita a querer y obrar el bien.*”  Es la manifestación de la buena voluntad de Dios en tu vida; que te levanta cuando los demás te hunden, que te acepta cuando los demás te rechazan, y que te justifica cuando los demás te acusan; la que vence el mal en ti, y  la que te incita a querer hacer el bien. 

Efesios 2

    10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Dios espera que hagas por otros, lo que él ya hizo por ti.  Por eso Jesús exhorta: “de gracia recibisteis, dad de gracia.”( Mateo 10:8).   

 Mateo 18   

    23 Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.

    24 Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.

    25 A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.

    26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

    27 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.

    28 Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes.

    29 Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

    30 Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.

    31 Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.

    32 Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.

    33 ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?

    34 Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.

    35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas. 

Su GraciaLa gracia es un regalo que no todos abrazamos.  Dios favoreció a Saúl ungiéndole por rey de Israel.  Dice la palabra que Dios mudó su corazón; que el Espíritu de Dios vino sobre él con poder, y que este (sin preparación previa) profetizó entre los profetas (1 Samuel 10:9-10).  Pero Saúl desobedeció a Dios y el Espíritu de Jehová se apartó de él…(1 Samuel 16:14).

1 Samuel 15 

  23 Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.

Abracemos su gracia practicándola y siendo obedientes para que su espíritu nos forme y nos guíe por su camino.  

Hebreos 12

  13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.

 14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

 15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 

Si hemos recibido su gracia se reflejará en nuestros hechos; en lugar de amargarnos, perdonaremos; en lugar de juzgar, nos llenaremos de misericordia; y dejaremos de ser indiferentes al dolor y a la necesidad de nuestro prójimo.

Romanos 5
 17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

Salmos 84 
 11 Porque sol y escudo es Jehová Dios;
    Gracia y gloria dará Jehová.
    No quitará el bien a los que andan en integridad. 
  

Andemos entonces en rectitud, agradeciendo a Dios por su gracia; que nos libera de todo pecado, y que nos muestra un camino mejor, con propósitos eternos; para que un día podamos declarar como Pablo: 

2 Timoteo 4
  7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

Si sientes que aun no estás en su camino, ora como oró Moisés.

Exodo 33

  13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca…

 

Reina Valera 1960

*Diccionario de la Real Academia Española

Nuevo Diccionario de la Biblia

Copa 005: Tus Ojos

Si los ojos son el espejo del alma hoy pude ver los tuyos,

pues lo que vi no pudo ser nada menos que de tu alma el reflejo.

Vi tu suspiro apacible delatarse en el mover de las hojas,

en el mecer de las ramas que jugaban con tu aliento.

Sentí tu amor liviano como el oxígeno que me rodea y me sustenta,

tan perfecto tu amor que me mantiene con vida sin yo darme cuenta.  

Los árboles en sus millares con sus fuertes brazos te alababan.

Mientras tu Espíritu sobre mi anidaba y como gorrión te cantaba.

Fue esa canción de tu Espíritu la que mis párpados despertaba,

y como si por primera vez tu luz viera, entre tus brazos caí arrullada.

Al ritmo de aquel suspiro apacible tus brazos me mecían,

y el calor de tu aliento sobre mi frente reposó cuando me besabas.

Vi tu ser abrazándome con toda tu grandeza,

vi en tus ojos este planeta guardado en el blanco de tu pureza.

Cuan bellos ojos que abrazan la humanidad en cada parpadear,

con razón dices que soy la niña de tus ojos, 

si fue en ellos que me fui a encontrar.

Cuan bellos son tus ojos no los quiero dejar de mirar.

No hay nada dentro de ti que no sea para hacerme sonreír.

En tus ojos vi tu alma, vi tu alma que a sus hijos anhela contar,

como en ti hay estaciones en las que nos quieres deleitar,

como en ti hay valles a los cuales nos quieres llevar,

y mares con los cuales nos quieres asombrar.

Son tus hermosos ojos de un oasis de paz el amplio portal,

donde los ríos susurran tu amor incondicional

y las montañas manifiestan de tu ser la majestad.

Todos estos años sobre mi se encontraba tu dulce mirar,

tan sólo aguardando mi despertar.

Me distes tu parecer pues soñabas con darte a conocer,    

me distes tus ojos y ahora te puedo ver.

Ven mi amado, no esperes mas,

que entre los besos de mi mirada y la tuya te quiero recorrer.

Observé la belleza del extenso mar azul por largo rato, cuando en mi corazón se despertó la inquietud por ver algo mas. La magnitud del océano es hermosa, su relieve en mil tonos de morado, verde, celeste y aqua bordado en blanca espuma, pero aun así después de contemplarlo por extensos minutos se volvió monótono. No había nada mas al alcance de la vista que agua, agua y mas agua. Desee ver algo especial, un delfín que rompiera con su cuerpo aquel lienzo azul marino o la cola de una ballena abanicando la brisa que se levanta con las olas, cuando la preciosa voz del Espíritu Santo habló a mi corazón y me dijo: “Si quieres ver algo mas, algo distinto a lo que has visto, rompe tu la superficie y sumérgete en este inmenso y profundo mar.” 

El Espíritu Santo no me hablaba de tirarme al agua por su puesto. Me estaba revelando  que la magnitud y la profundidad de Dios no la podemos ver sólo por encima, debemos sumergirnos en él para ver las cosas ocultas debajo de su superficie.

 

1 Corintios 2

    9 Antes bien, como está escrito:
    Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,
    Ni han subido en corazón de hombre,
    Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

    10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.

    11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

 

En ese momento me encontraba en medio del Mar Caribe abordo de un crucero. Es muy cómodo estar abordo de un barco donde todas tus necesidades son suplidas. En este crucero teníamos una habitación cómoda, agua caliente para ducharnos, comida ilimitada a cualquier hora del día y de la noche, no teníamos ninguna responsabilidad mas que bajarnos en los puertos a donde nos llevaban y regresar a la hora que se nos pedía que lo hiciéramos. Entendí que muchas veces caemos en el error de acomodarnos en un crucero y querer llegar a nuestro destino sin habernos mojado un poco. Entendí que el hecho de estar abordo de un barco me lleva mucho más rápida y cómodamente de punto A a punto B, pero en el camino dejé un mar entero sin conocer. Lo pude recorrer por encima, pero sus misterios y maravillas estuvieron ocultos esperando a que yo me lanzara y lo explorara. 

Lo Profundo de DiosDios tiene una superficie extensa y todos la hemos visto ya sea de cerca o de lejos, pero su profundidad es un mar lleno de vida y misterios esperando a que nos lancemos de la mano con su Espíritu Santo quien nos lo revelará. No caigamos en la comodidad de que otro nos alimente, nos lleve y nos traiga, y nos diga como es Dios. Dice 1 Corintios 2:9 que esos misterios han sido preparados para aquellos que le aman, o sea para aquellos que lo buscan personalmente, porque no le podemos mandar a decir a él que lo amamos, si lo amamos le vamos a dedicar nuestro tiempo y vamos a buscarle en persona y decírselo estando ante él. Descubrámoslo entrando en la intimidad de su habitación, dejando que la riqueza de su palabra nos rodee por completo. Si Dios ha puesto a alguien en tu vida para que te lleve en su barca, bote o crucero súbete, pero tómate tu tiempo en el camino para descubrir la profundidad del mar que recorres. Cuando llegues a tu destino date la vuelta y ve a traer a otros. Lo único que necesitas es un guía que conozca ese amplio y vasto mar y quien mejor que el precioso Espíritu Santo.