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Archive for 28 mayo 2008

El Poder de Ser Tu¿Cuántas veces le has pedido a Dios que cambie a tu esposo, a tu vecino, a tu jefe o a tu hijo?¿Cuántas veces le has pedido que te cambie de trabajo, o que cambie tu nación? Verdaderamente que cuando yo me hago estas preguntas me doy cuenta de que en mi estrecha mente he acusado a Dios de que todo y todos los que él puso a mi alrededor están mal hechos, puesto que son muchas las veces que lo he pedido. Entre mas leo la Biblia mas me doy cuenta de que en realidad no hay absolutamente nada fuera de su control. Ni un tan solo detalle fue dejado al azar.

Cuando te das cuenta de esta gran verdad, es entonces que viene una nueva interrogante a tu mente: ¿Dios, si tu estás al control de todo, por qué me distes este(a) ______________ ?. En mi caso esta pregunta causó el primer temblor en mi grande, egoísta y terco ¡YO!. El momento en que entendí que soy lo que soy, que estoy donde estoy y lo estoy con quien estoy porque así lo quiso Dios, se vino abajo toda la falsa autoridad que yo tenía sobre mi vida. Vi por primera vez hacia arriba y reconocí que no soy dueña de mi vida, ni de lo que tengo, que todo lo que ha venido a mis manos me ha sido confiado por mi Creador, mi Señor quien es mas grande que ¡YO!. 

Pienso en la vida de Jesús, pienso en las circunstancias poco adecuadas en la que nació. Poco adecuadas para el hombre pero sumamente idóneas para los propósitos de su Padre. Jesús nació en un pesebre rodeado de animales, ¿qué manera mas prometedora de nacer para un rey, no? Mas sin embargo Dios tubo cuidado de él, proveyó para sus necesidades y se encargó de llevarlo hasta el cumplimiento de su propósito. De igual manera es posible que en estos momentos te sientas como que no estás en el lugar mas idóneo para ti y para tus propósitos, posiblemente te sientes como en un establo atrapado entre personas con las que nunca hubieras escogido estar y lo que es peor al igual que un bebé no puedes salir corriendo.

Imagínate por un momento a Jesús con su Padre en lo alto, siendo la palabra, el poder,  la vida, el dueño de todo, y de pronto Dios lo ve y le dice que tiene una tarea para él; nueve meses mas tarde está envuelto en trapos, rodeado de animales y en manos de humanos. Humanos que cometen errores, que se cansan, que se arrepienten, y ¿cuantas fallas mas?. Humanos como los que te rodean hoy a ti y a mi. Pero Jesús sabía que al llegar a esta tierra en ningún momento él estaría fuera del alcance de los ojos de su Padre. Que aunque viviera pobreza, aunque fuera rechazado, aunque lo humillaran, etc. Dios lo estaba permitiendo con un propósito. Jesús nunca quitó sus ojos de la meta, nunca se detuvo a pensar ¿por qué a mi si yo soy ¡YO!?, siempre se vio vencedor, terminando a cabalidad lo que fue enviado a hacer a esta tierra. Jesús sabía que el principio del cambio de todo lo que le acontecería era el mismo. Jesús no se hincó por largas horas a rogarle a su Padre que cambiara a Judas porque lo quería entregar. Jesús cumplió su propósito y murió a sí mismo para que personas como Judas podamos ser salvas.

Hermanos es tiempo de que empecemos a morir a nosotros mismos y empecemos a dar testimonio. Dudo de que Dios quiera seguir recibiendo peticiones para que cambie al mundo entero, cuando él ha permitido que el mundo entero esté como está por razones mas grandes de las que nosotros podemos captar. Se que no es la voluntad de él que estemos así, pero entiendo que él lo ha permitido y no lo cuestiono.

Dios nos entregó libre albedrío por lo que él no puede cambiar a los que no le buscan pero si puede cambiar a quienes le dicen: “Cámbiame a mi”. Jesús no se pasó horas tratando de convencer a Dios de que cambiara a los que le crucificarían, él tomó el asunto en sus manos e hizo algo al respecto, nos perdonó, dio su sangre y nos envió al Espíritu  Santo para que nos ayudara a ser mas como él. 

Sigamos su ejemplo, perdonemos, dejemos morir nuestro ¡YO! por los que lo necesitan y dejemos que su Espíritu nos transforme a nosotros para que podamos dar testimonio el cual es muy efectivo y no tengamos que orar vanamente por que otros cambien. Jesús testificó con su propia vida: El poder de ser ¡YO! está en dejar de ser ¡YO!. Tu como creación única e irremplazable de Dios tienes mucho poder por ser ¡TU!. No hay nadie mas que pueda alcanzar lo que tu puedes alcanzar desde donde tu estás. Dios nos ubicó a cada uno de nosotros en una posición estratégica. Pero para que Dios te use para los propósitos que fuiste creado debes dejar de ser ¡Tu! y ser mas como Jesús y comenzar a pensar en ¿qué? puso Dios en ti que los demás necesita que les des.

Por ejemplo: Si has estado orando por que tu pareja cambie, empieza a orar para que Dios te transforme en la herramienta que él usará para cambiar a tu pareja. Si has estado orando por un mejor gobierno en tu país, empieza a orar para que Dios te de sabiduría para formar excelentes líderes de tus hijos. Si has estado orando para que Dios cambie a tu jefe, pídele al Espíritu Santo que te use para traerle una palabra, un consejo, si tanto lo necesita, tu podrías ser la luz que le hace falta. Debemos dejar de desechar todo lo que no nos complace y comenzar a trabajar con ello. Dios en nosotros no encuentra vasijas, encuentra barro, y él necesita vasijas que den testimonio de haberse dejado formar. Si alguien te agrede no te sientas mas la víctima, has la diferencia, muere a tu ¡YO! y paga mal con bien. Perdona y bendice con tu testimonio, actúa como un vencedor y ya no mas como en vencido. Déjate moldear por las situaciones que Dios permite en tu vida, entrega otro pedacito de tu ¡YO! al no devolver un insulto. 

Pongámonos la armadura de Dios y soportemos el día malo que si estamos allí es porque algo podemos hacer para cambiar el curso de las cosas. Si estás pasando por una situación difícil pídele a Dios que te muestre la visión por la cual te puso allí, no le pidas que te saque, pídele que te ayude a cumplir pronto con lo que él espera de ti para que puedas seguir hacia adelante.  

¿Acaso Moisés fue rodeado de hombres y mujeres perfectos? ¿Acaso Ester fue puesta en un reino idóneo para una judía?¿Acaso Débora y Rut no tuvieron que luchar contra situaciones difíciles? Hermanos queremos brillar pero sin ser pulidos. Si Dios te permite estar en una situación que pone a prueba todo tu ser es porque te está dando la oportunidad de ser la diferencia. La oportunidad de dejarte pulir y convertirte en la luz en medio de las tinieblas. Él busca incesantemente hombres y mujeres valientes que estén dispuestos a dejar de pensar en si mismos y a luchar por otros. Moisés cuando llegó al Jordán no era el mismo que sacó de Egipto a Israel. Moisés fue transformado en ese desierto junto con todo Israel. Débora después de haber enfrentado a sus enemigos en batalla tenía una nueva semejanza en su valentía y carácter a su creador.  Pero ella no se puso a rogarle a Dios que cambiara la cobardía de los hombres, ella dio su cuerpo para que la valentía de Dios se diera a conocer. Todos los personajes que salen a relucir en la palabra lo hacen porque en medio de la adversidad supieron identificarse con un Dios de victoria y no uno de derrota. Supieron tomar autoridad en medio de la situación y hacer la diferencia para muchos. David y Job no se detuvieron por no tener el apoyo de sus esposas. Ellos sabían que no dependían de nadie para ser lo que Dios tenía planeado que fueran. ¿Qué aspecto de Dios se nos dará a conocer a través de ti?

Que la mala mirada, que el mal trato, que la falta de recompensa, que el abuso ya no sean tropezaderos en tu camino. Aprende a hacerlos a un lado y a limpiar el camino para otros, hasta para quienes pusieron los tropiezos para ti. Desarrolla la capacidades en ti de andar por caminos mas altos que los de este mundo y ver mas allá de lo que tienes enfrente. Mira hacia la meta que Dios fijó para ti, mira la victoria sobre toda prueba en tus manos, Jesús ya te las entregó. Levántate y camina hacia ellas. 

El Poder de Ser TuHermano, me tomó tanto tiempo llegar a decir: “Dios cámbiame a mi.”, ahórrate el tiempo que yo necesité para entender esto y pídele a Dios que así como José y María fueron padre y madre para Jesús, lo instruyeron y lo formaron así lo sea él para ti a través de quienes te rodean, sean perfectos o no. Que sea él cuidándote como a un bebé en medio de tu situación poco prometedora. Que te ayude a crecer espiritualmente de manera que puedas llevar a cabo con madurez tu propósito en el lugar en donde estás. Que puedas ser la diferencia en la vida de las personas que no te hacen sentir amado. Que puedas ser la diferencia en medio de tu país corrupto o de tu oficina competitiva. No pierdas de vista el propósito de ser quien eres, de estar donde estás, ni de estar con quien estás. Si no conoces tu propósito pídele que te lo revele. En tus manos está el poder de ser TU.   

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Su GraciaGracia, es el “Favor sobrenatural y gratuito que Dios concede al hombre para ponerlo en el camino de la salvación.*”

Tito 21

  11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,

A través del sufrimiento de su hijo en la cruz; Dios nos liberó del poder del pecado y nos mostró el camino a la salvación.

Juan 1
  17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

Romanos 3

  24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.

Su gracia se manifestó a los Israelitas; liberándolos a todos (sin excepción) de la esclavitud de Egipto, y poniéndolos en el camino a Canaan.  Sin embargo, solo los que caminaron en fe y obediencia llegaron a Canaan.  Si él te ha puesto en su camino; persevera, sigue adelante, no retrocedas; no te salgas del camino para que acabes la carrera, y obtengas así el galardón.

A pesar de que Pablo perseguía a los cristianos Dios lo perdonó, y lo ubicó en el camino del ministerio. 

1 Corintios 1

  27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte;

  28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es,

  29 a fin de que nadie se jacte en su presencia. 

Con su testimonio como apóstol, Pablo ha ganado las almas para Dios a través de los tiempos hasta hoy.  Una vez en el camino, Pablo avanzó en obediencia y al final declaró: “he acabado la carrera.”  En otras palabras dijo: estoy satisfecho, he cumplido con el propósito por el cual Cristo me llamó.

Pablo escribe:

1 Corintios 15 

  9 Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. 

 10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy;…

 

1 Timoteo 1

  12 Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio,

  13 habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.

  14 Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. 

Pablo menciona 105 veces la palabra “Gracia” en sus epístolas.  Pienso que nadie mejor que él, que experimentó su gracia, que caminó en ella, y que terminó la carrera; podría enseñarnos sobre el tema. Independientemente de tu pasado su gracia te da la oportunidad de un nuevo amanecer en toda área; en tu matrimonio, en tus finanzas, en tu relación con Dios. Pablo, nos enseña que la gracia no solo nos da la oportunidad de dejar el pasado atrás, para renacer en un camino nuevo; sino también, la oportunidad de renacer con un propósito divino.

2 Timoteo 1

  9 quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,

El que Dios te libere de adicciones, del adulterio, o de “x” situación para ponerte en su camino, no depende de lo que haz hecho o de lo que puedes llegar a hacer; depende de lo que la gracia derramada en ti por su Espíritu puede hacer, si la recibes con fe.  

Efesios 2

  8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

  9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Todo regalo puede recibirse o rechazarse; Pablo nos enseña que cuando nos justificamos con nuestras obras, estamos rechazando la gracia.

Gálatas 5

  4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.

  5 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia;

  6 porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.  

Como sabiamente dijo mi hermano Sady: “Las obras no te santifican; es el Espíritu de Dios él que te santifica, para que hagas buenas obras” 

Otra definición de Gracia es “La que, antecediendo al albedrío, sana el alma o la mueve y excita a querer y obrar el bien.*”  Es la manifestación de la buena voluntad de Dios en tu vida; que te levanta cuando los demás te hunden, que te acepta cuando los demás te rechazan, y que te justifica cuando los demás te acusan; la que vence el mal en ti, y  la que te incita a querer hacer el bien. 

Efesios 2

    10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Dios espera que hagas por otros, lo que él ya hizo por ti.  Por eso Jesús exhorta: “de gracia recibisteis, dad de gracia.”( Mateo 10:8).   

 Mateo 18   

    23 Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.

    24 Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.

    25 A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.

    26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

    27 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.

    28 Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes.

    29 Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

    30 Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.

    31 Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.

    32 Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.

    33 ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?

    34 Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.

    35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas. 

Su GraciaLa gracia es un regalo que no todos abrazamos.  Dios favoreció a Saúl ungiéndole por rey de Israel.  Dice la palabra que Dios mudó su corazón; que el Espíritu de Dios vino sobre él con poder, y que este (sin preparación previa) profetizó entre los profetas (1 Samuel 10:9-10).  Pero Saúl desobedeció a Dios y el Espíritu de Jehová se apartó de él…(1 Samuel 16:14).

1 Samuel 15 

  23 Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.

Abracemos su gracia practicándola y siendo obedientes para que su espíritu nos forme y nos guíe por su camino.  

Hebreos 12

  13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.

 14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

 15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 

Si hemos recibido su gracia se reflejará en nuestros hechos; en lugar de amargarnos, perdonaremos; en lugar de juzgar, nos llenaremos de misericordia; y dejaremos de ser indiferentes al dolor y a la necesidad de nuestro prójimo.

Romanos 5
 17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

Salmos 84 
 11 Porque sol y escudo es Jehová Dios;
    Gracia y gloria dará Jehová.
    No quitará el bien a los que andan en integridad. 
  

Andemos entonces en rectitud, agradeciendo a Dios por su gracia; que nos libera de todo pecado, y que nos muestra un camino mejor, con propósitos eternos; para que un día podamos declarar como Pablo: 

2 Timoteo 4
  7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

Si sientes que aun no estás en su camino, ora como oró Moisés.

Exodo 33

  13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca…

 

Reina Valera 1960

*Diccionario de la Real Academia Española

Nuevo Diccionario de la Biblia

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Copa 005: Tus Ojos

Si los ojos son el espejo del alma hoy pude ver los tuyos,

pues lo que vi no pudo ser nada menos que de tu alma el reflejo.

Vi tu suspiro apacible delatarse en el mover de las hojas,

en el mecer de las ramas que jugaban con tu aliento.

Sentí tu amor liviano como el oxígeno que me rodea y me sustenta,

tan perfecto tu amor que me mantiene con vida sin yo darme cuenta.  

Los árboles en sus millares con sus fuertes brazos te alababan.

Mientras tu Espíritu sobre mi anidaba y como gorrión te cantaba.

Fue esa canción de tu Espíritu la que mis párpados despertaba,

y como si por primera vez tu luz viera, entre tus brazos caí arrullada.

Al ritmo de aquel suspiro apacible tus brazos me mecían,

y el calor de tu aliento sobre mi frente reposó cuando me besabas.

Vi tu ser abrazándome con toda tu grandeza,

vi en tus ojos este planeta guardado en el blanco de tu pureza.

Cuan bellos ojos que abrazan la humanidad en cada parpadear,

con razón dices que soy la niña de tus ojos, 

si fue en ellos que me fui a encontrar.

Cuan bellos son tus ojos no los quiero dejar de mirar.

No hay nada dentro de ti que no sea para hacerme sonreír.

En tus ojos vi tu alma, vi tu alma que a sus hijos anhela contar,

como en ti hay estaciones en las que nos quieres deleitar,

como en ti hay valles a los cuales nos quieres llevar,

y mares con los cuales nos quieres asombrar.

Son tus hermosos ojos de un oasis de paz el amplio portal,

donde los ríos susurran tu amor incondicional

y las montañas manifiestan de tu ser la majestad.

Todos estos años sobre mi se encontraba tu dulce mirar,

tan sólo aguardando mi despertar.

Me distes tu parecer pues soñabas con darte a conocer,    

me distes tus ojos y ahora te puedo ver.

Ven mi amado, no esperes mas,

que entre los besos de mi mirada y la tuya te quiero recorrer.

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Observé la belleza del extenso mar azul por largo rato, cuando en mi corazón se despertó la inquietud por ver algo mas. La magnitud del océano es hermosa, su relieve en mil tonos de morado, verde, celeste y aqua bordado en blanca espuma, pero aun así después de contemplarlo por extensos minutos se volvió monótono. No había nada mas al alcance de la vista que agua, agua y mas agua. Desee ver algo especial, un delfín que rompiera con su cuerpo aquel lienzo azul marino o la cola de una ballena abanicando la brisa que se levanta con las olas, cuando la preciosa voz del Espíritu Santo habló a mi corazón y me dijo: “Si quieres ver algo mas, algo distinto a lo que has visto, rompe tu la superficie y sumérgete en este inmenso y profundo mar.” 

El Espíritu Santo no me hablaba de tirarme al agua por su puesto. Me estaba revelando  que la magnitud y la profundidad de Dios no la podemos ver sólo por encima, debemos sumergirnos en él para ver las cosas ocultas debajo de su superficie.

 

1 Corintios 2

    9 Antes bien, como está escrito:
    Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,
    Ni han subido en corazón de hombre,
    Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

    10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.

    11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

 

En ese momento me encontraba en medio del Mar Caribe abordo de un crucero. Es muy cómodo estar abordo de un barco donde todas tus necesidades son suplidas. En este crucero teníamos una habitación cómoda, agua caliente para ducharnos, comida ilimitada a cualquier hora del día y de la noche, no teníamos ninguna responsabilidad mas que bajarnos en los puertos a donde nos llevaban y regresar a la hora que se nos pedía que lo hiciéramos. Entendí que muchas veces caemos en el error de acomodarnos en un crucero y querer llegar a nuestro destino sin habernos mojado un poco. Entendí que el hecho de estar abordo de un barco me lleva mucho más rápida y cómodamente de punto A a punto B, pero en el camino dejé un mar entero sin conocer. Lo pude recorrer por encima, pero sus misterios y maravillas estuvieron ocultos esperando a que yo me lanzara y lo explorara. 

Lo Profundo de DiosDios tiene una superficie extensa y todos la hemos visto ya sea de cerca o de lejos, pero su profundidad es un mar lleno de vida y misterios esperando a que nos lancemos de la mano con su Espíritu Santo quien nos lo revelará. No caigamos en la comodidad de que otro nos alimente, nos lleve y nos traiga, y nos diga como es Dios. Dice 1 Corintios 2:9 que esos misterios han sido preparados para aquellos que le aman, o sea para aquellos que lo buscan personalmente, porque no le podemos mandar a decir a él que lo amamos, si lo amamos le vamos a dedicar nuestro tiempo y vamos a buscarle en persona y decírselo estando ante él. Descubrámoslo entrando en la intimidad de su habitación, dejando que la riqueza de su palabra nos rodee por completo. Si Dios ha puesto a alguien en tu vida para que te lleve en su barca, bote o crucero súbete, pero tómate tu tiempo en el camino para descubrir la profundidad del mar que recorres. Cuando llegues a tu destino date la vuelta y ve a traer a otros. Lo único que necesitas es un guía que conozca ese amplio y vasto mar y quien mejor que el precioso Espíritu Santo.

 

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