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Archive for 27 febrero 2008

Pan de Trigo 014: Alabanza

fotolia_1686854_xs.jpg El verbo “alabar” se define como: “Elogiar, celebrar con palabras.”  Dios nos creó para que continuamente celebremos con nuestras palabras (Efesios 1:11-12), no solo con canticos, sino también con expreciones como “Que lindo día es este,” “Que bellas están las flores hoy.” La alabanza es tan importante y grata al oido de Dios que el Espíritu Santo inspiró al rey David para que este escribiera todo un libro de cantos e himnos que aclaman la belleza de nuestro Dios y la grandeza de sus obras; el libro de los Salmos (Hch. 1:16).  Pablo dijo que hablaramos entre nosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales…(Efesios 5:19).  La alabanza refleja gozo, y nuestra apreciación hacia lo que nos rodea, hacia su creación y hacia él.   

Salmos 145

   4 Generación a generación celebrará tus obras,

    Y anunciará tus poderosos hechos.   

Pero como podremos celebrar sus obras si no las conocemos.  No podemos alabar a alguien que no conocemos puesto que la “Alabanza” es “la acción de proclamar o reconocer las virtudes de otra persona”.  Nuestra capacidad para alabar a Dios entonces, crecerá exponencialmente a medida que le conozcamos a través de su palabra y que caminemos de su mano. 

Salmos 107

   22 Ofrezcan sacrificios de alabanza,Y publiquen sus obras con júbilo.

La alabanza fluye de un corazón gozoso; le alabamos cuando publicamos sus obras con Júbilo.  La palabra Júbilo se define como “Viva alegría, y especialmente la que se manifiesta con signos exteriores.”  Signos exteriores como; sonreir, bailar, aplaudir y saltar.  Dice la palabra que David danzaba delante de Jehová con toda su fuerza (2 Samuel 6:14).  El mismo David nos exhorta a alabarle con pandero y danza; con cuerdas y flautas, con címbalos resonantes; con címbalos de júbilo (Salmos 150:4-6). 

Difícilmente podremos alabarle si estamos tristes.  La palabra nos dice que Ana estaba tan triste porque no podía concebir, que ya ni comía; por lo que oró a Dios, dejó de estar triste y le adoró.  Observemos que fue después de dejar de estar triste que Ana adoró a Dios y que fue luego de haber adorado que Ana concibió a Samuel (1 Samuel 1:18-20). 

Jonás desde el vientre del pez oró a Jehová y le alabó, y fue entonces que Jehová mandó al pez, y este vomitó a Jonás en la tierra (Jonás 2:9-10).  Del mismo modo, cuando Pablo y Silas estaban en la carcel; oraron, cantando himnos a Dios y mientras alababan sobrevino un gran terremoto, que sacudió los cimientos de la cárcel; y abriendose las puertas, Pablo y Silas quedaron libres (Hechos 16:26).  Como podemos ver Dios responde a la alabanza, y es por ello que David nos enseña a entrar a su presencia con un corazón agradecido y lleno de alabanza. 

Salmos 100

   4 Entrad por sus puertas con acción de gracias,

Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre.

   5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia,

Y su verdad por todas las generaciones. VA: Salmos 95

fotolia_3337288_xs.jpg La alabanza fluye de una mente que medita en su grandeza;  El rey David no meditaba en el tamaño de Goliat o en el tamaño del ejercito enemigo, mas bien meditaba en la grandeza de Dios.

Salmos 145

     5 En la hermosura de la gloria de tu magnificencia,Y en tus hechos maravillosos meditaré.

     6 Del poder de tus hechos estupendos hablarán los hombres,Y yo publicaré tu grandeza.

  Pablo dijo si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad (Filipenses 4:8).   Pensemos en Dios, en sus virtudes y en sus obras, por que quien mas digno que él.  Por ello Isaías 12:6 nos recuerda: “Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.”  No nos olvidemos de la grandeza de nuestro Dios para que no seamos engañados por nuestro adversario que nos hará creer que nuestros problemas son mas grandes que Dios.  Quizás necesitamos recordatorios de su grandeza y beneficios como los que escribió David.

Salmos 103

    2 Bendice, alma mía, a Jehová,Y no olvides ninguno de sus beneficios.

    3 El es quien perdona todas tus iniquidades,El que sana todas tus dolencias;

    4 El que rescata del hoyo tu vida,El que te corona de favores y misericordias;

   5 El que sacia de bien tu bocaDe modo que te rejuvenezcas como el águila.  

Cuando Dios hace algo por ti celébralo y publícalo porque así le estarás honrando.

Isaías 43

   21 Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará.

Salmo 50

   23 El que sacrifica alabanza me honrará; Y al que ordenare su camino, Le mostraré la salvación de Dios VA: Juan 12:26

Si no estamos publicando las obras de Dios quizás estemos publicando las de Satanás.  Cuando hablamos de lo malo en las demás personas para criticarles o nos reímos del mal ajeno estamos elogiando a Satanás, no a Dios.  No nos enfoquemos mas en las obras del maligno, entresaquemos lo precioso de lo vil (Jeremías 15:19).  

Cuando Dios permite que Satanás toque a Job desposeyéndole de todas sus posesiones este no lo atribuyó a Dios, al contrario la palabra dice que Job le adoró.

Job 1

   20 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró,

   22 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.

   23 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

El tener vida fue razón suficiente para que Job adorara a Dios.  Dice el verso 20 que Job se postró y adoró.  Mientras que “Alabanza” es “la acción de proclamar o reconocer las virtudes de otra persona.” Adorar es: Reverenciar con sumo honor o respeto a un ser, considerándolo como cosa divina.”  Adorar puede conllevar la actitud de “postrarse”, “arrodillarse” o “inclinarse.” 

Salmos 95

   6 Venid, adoremos y postrémonos;

Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.

Dios busca que sus hijos le adoren.

Juan 4

   23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

   24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. 

fotolia_3818997_xs.jpg Entretanto es bueno reconocer las virtudes y la belleza de su creación, nunca debemos poner a nada ni a nadie por encima de él, solo a él debemos nuestra adoración.

Éxodo 20

   4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

   5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios…

2 Reyes 17

   35 con los cuales Jehová había hecho pacto, y les mandó diciendo: No temeréis a otros dioses, ni los adoraréis, ni les serviréis, ni les haréis sacrificios.

   36 Mas a Jehová, que os sacó de tierra de Egipto con grande poder y brazo extendido, a éste temeréis, y a éste adoraréis, y a éste haréis sacrificio.

Cuando Juan se postró a los pies del ángel para adorarle este le contestó “ Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios;…” (Apocalipsis 19:10).  Asi mismo Pedro cuando Cornelio se postrá a adorarle este no lo permitió, diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre.”  (Hechos 10:25-26).  Vemos en Mateo 4 que el mismo Jesús fue tentado por el diablo para que se postrara a adorarle.

Mateo 4

    8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,

    9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.

    10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.

  Sirvamos al rey, medite nuestra mente en la grandeza de sus obras, llénese nuestro corazón de su gozo y fluyan en nuestra boca palabras de agradecimiento, para que podamos llegar a su presencia con alegría, celebración y danza.  A él que nos dio la vida sea la honra y adoración por siempre.

Reina Valera 1960

Nuevo Diccionario de la Biblia

VA: Versículo de apoyo

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fotolia_306282_xs.jpg ¡Animo, la primavera está cerca! El veinte de marzo marca el primer día de la primavera. Esta es la fecha en la que las horas de luz comienzan a ser en igual número a las horas de la noche. Hasta ahora la noche a predominado para los que vivimos al norte del ecuador, pero poco a poco podemos notar como la luz del día va aumentando en su duración. Así mismo nuestro Padre celestial está dejándose sentir cada día mas sobre nosotros con sus suaves rayos de luz. 

Si por un tiempo le perdemos de vista o lo sentimos distante, es porque es necesario pasar por la fría prueba de el invierno. Es durante los inviernos en nuestra vida que Dios nos da ha conocer su voluntad. Es durante las pruebas que él nos da la forma adecuada y nos ayuda a crecer despojándonos de hábitos, costumbres y creencias erróneas. Porque así como el oro es pasado por el fuego, así nosotros también somos pasados por el invierno para que sólo lo verdadero permanezca, para que sometamos a su juicio nuestras vidas completas y él nos purifique. Es durante el invierno que sentimos que las tinieblas se multiplican a nuestro alrededor. Es durante el invierno que Dios nos muestra las áreas de nuestra vida que necesitan morir para ser hechas nuevas. Si te encuentras en medio de un fuerte invierno algo quiere Dios de ti, te está pidiendo que dejes o cambies algo en tu vida. Confía y apóyate en él. Si te alejas de él durante la prueba, la habrás fallado, si te acercas estarás venciendo y pronto verás su luz.   

Isaías 50

    10 … El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.

No importa en que tipo de prueba te encuentras ¡anímate! y busca a Jesús, porque así como el invierno está cediendo a la primavera, así las tinieblas cederán a la luz de Jesús en nuestras vidas. Cada día las tinieblas serán menos y la luz mas perfecta.  

Juan 1

    4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.   

    5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

fotolia_6004224_xs.jpg Esta mañana me desperté por el ruido que hacían los hombres que están preparando las áreas verdes de nuestro vecindario para la primavera. Como un pequeño ejército bien adiestrado van atendiendo de árbol en árbol. Primero limpiando todo residuo muerto del año pasado, hojas, ramas secas, y basura, que se acumuló a sus pies durante el invierno. Luego aflojan la tierra y abonan cada árbol y por último aplican una capa de madera triturada a su alrededor que ayudará a mantener la humedad adecuada cuando el calor del verano llegue. 

Hermanos creamos y gocémonos en saber que Dios tiene gran cuidado de nosotros. Démosle gracias cada día porque él está trabajándonos durante todo el año para que seamos árboles que dan su fruto en su tiempo y su hoja no cae. Demos gracias porque él sabe la fecha exacta en que debemos ser podados o abonados. Si prestas atención podrás escuchar el ruido de sus manos trabajando a tu alrededor, preparándote para la primavera para que luzcas un nuevo verdor. 

El sabe que cantidad de luz necesitamos según la estación en la que estemos. Confiemos y apoyémonos en él porque su obra en nosotros, al igual que su luz, será perfecta. 

Proverbios 4

18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora,

    Que va en aumento hasta que el día es perfecto.

 

Reina Valera 1960 

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fotolia_1058295_xs.jpg Es importante conocer que existe la promesa de entrar en el mismo reposo que Dios entró cuando terminó su obra en la creación.

Hebreos 4

    1 Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.

Si seguimos leyendo este pasaje Pablo nos habla del pueblo de Israel, que no recibió la promesa de Canaán (el descanso) con fe. Por lo que al no creer endurecieron su corazón y no obedecieron a Dios hasta provocar su ira.

    2 Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.

    3 Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo:    Por tanto, juré en mi ira,    No entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.

    4 Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.

    5 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.

No cometamos el error de dudar en las promesas de Dios y desobedecer como lo hicieron los que Dios sacó de Egipto.

 

   6 Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia,

Cuando Dios había formado al hombre lo primero que hizo fue soplar en el vida, o sea llenarlo de su Espíritu. Luego le proveyó de todo lo necesario para que pudiera mantenerse con vida. 

Génesis 2

    8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado.

    9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.

    10 Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos.

    11 El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro;

    12 y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice.

    13 El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus.

    14 Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.

    15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.

En otras palabras Dios le dio al hombre todo lo que necesitaría para vivir en abundancia, y no en escasez, puesto que lo puso en medio de una tierra irrigada y rica en minerales, con todo tipo de árbol bueno para comer. El hombre sólo debía labrarlo y guardarlo. Su vida estaba segura dentro del Edén y nada le iba a faltar. Dios le había dado a Adán una vida de descanso, una vida llena de bendiciones.

Génesis 2

    16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;

    17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Pero para poder vivir dentro de el Edén Dios le puso a Adán y Eva una condición: la obediencia. Dios le dio al hombre la autoridad para señorear sobre toda la tierra y sobre todo lo que en ella había siempre y cuando el estuviera sujeto a la autoridad de su creador. Adán y Eva no se sujetaron a la orden que Dios les mandó por lo que fueron expulsados de la tierra de descanso en la que Dios los había puesto. Salieron del Edén no con bendiciones de parte de Dios sino que con maldiciones.

Génesis 3

    16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.

    17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

    18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.

    19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

Hasta el día en el que aceptamos a Jesús como nuestro único señor y salvador, vivimos bajo las maldiciones que Dios puso sobre Adán y Eva. Es hasta que confesamos nuestros pecados, nos arrepentimos y nos lavamos con la sangre de Jesús que somos “candidatos” para volver a entrar a esa tierra de descanso llamada Edén.

Romanos 5

    15 … porque si por la transgresión de aquel uno (o sea Adán) murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.

Digo candidatos porque para entrar al Edén hay muchos requisitos y pruebas que debemos pasar primero. Antes de entrar al Edén Dios debe restaurarnos en los siete días de la creación, para que volvamos a ser de la forma que él nos hizo.

Génesis 3

    24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

Esa espada encendida de la que habla este versículo representa la Biblia, la palabra de Dios. Está encendida porque en ella hay poder para consumir, para probar, y para refinar. Para llegar al Edén debemos tener cierta medida, la cual adquirimos sólo a través de obedecer la palabra de Dios. Es a través de su palabra que Dios nos limpia, nos libera, nos purifica, nos devuelve nuestra identidad de hijos. Es a través de su palabra que él lleva a cabo la creación en nuestras vidas. Si Dios no nos ha trabajado del día uno al día seis no podremos llegar al día siete. 

Para llegar a descansar debemos antes colaborar con Dios para que termine en nosotros su obra. Debemos estar dispuestos a hacer lo que él nos pida, a entregárselo todo y dejar atrás nuestras viejas costumbres para así poder recibir lo nuevo. 

fotolia_3499209_xs.jpgEfesios 4

    22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,

    23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,

    24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

El momento en el que Dios comienza su obra en nuestras vidas él empieza a probarnos en toda área. El nos prueba a través de experiencias y situaciones según el nivel de madurez espiritual en el que nos encontremos. Estas pruebas fortalecen nuestro espíritu y moldean nuestro carácter hasta que recobramos esa imagen y semejanza de nuestro creador y podemos ser colocados una vez mas en el Edén.

Tales fueron las pruebas por las que pasó Israel mientras anduvo por el desierto. Pruebas de fe, obediencia y fidelidad a Dios. Las personas que salieron de Egipto hacia  Canaán murieron en el desierto puesto que provocaron la ira de Dios por su desobediencia e incredulidad, sólo la nueva generación entró a la tierra prometida lo que significa que debemos morir a lo viejo si queremos recibir las promesas de Dios, como lo es su descanso.

Josué 21

    43 De esta manera dio Jehová a Israel toda la tierra que había jurado dar a sus padres, y la poseyeron y habitaron en ella.

    44 Y Jehová les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres; y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque Jehová entregó en sus manos a todos sus enemigos.

    45 No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió.

No veremos ese descanso si antes no le mostramos a Dios nuestra obediencia. Él nos dirá que se puede quedar en nuestras vidas y que debe cambiar. Muchas veces decimos del diente al labio que se lo entregamos todo, pero el nos mete al fuego y nos damos cuenta de que tal vez no se lo hemos rendido todo. Dios llevó a Israel al desierto con el propósito de hacerle conocer su voluntad.

Ezequiel 20

    10 Los saqué de la tierra de Egipto, y los traje al desierto,

    11 y les di mis estatutos, y les hice conocer mis decretos, por los cuales el hombre que los cumpliere vivirá.

Recordemos que el hombre primero fue formado, y después Dios sopló vida en el. Así es que el hombre que cumpliere sus estatutos y decretos recibirá ese soplo de vida, su Espíritu para que pueda vivir y así ser puesto es el jardín del Edén.

Es en medio de la prueba que Dios nos da sus estatutos y nos da a conocer sus decretos como lo hizo con Israel en el desierto. Cuando Dios separa las agua de la tierra, Dios nos está dando a conocer sus estatutos y sus decretos y lo hace a través de pruebas que nos hacen reconocer el error en el que estamos y la necesidad que tenemos de su dirección. Nunca debemos dejar de escuchar su voz en medio de una prueba.

Vemos en Noé un ejemplo muy adecuado de todo esto. Dios le pidió a Noé que construyera un arca porque la maldad del hombre era tanta que decidió destruirlo con un diluvio. El diluvio representa el conocimiento de Dios que cae sobre nosotros a manera de lluvia y ahoga todo lo malo que hay en nosotros, limpiándonos así para poder entrar en el descanso de Dios. Dios probó a Noé pidiéndole que construyera un arca cuando nunca antes había llovido sobre la tierra. Dios pudo haberle provisto esa arca a Noé o lo pudo haber raptado con todo y su familia, pero en vez probó su obediencia pidiéndole que la construyera. Dios permitió que muchos se burlaran de Noé, lo probó con fuego, pero aun así el fue obediente y no se echó para atrás en su decisión de creerle a Dios. Noé entró al arca sin saber lo que acontecería y fue limpio a través de aquel diluvio. Es curioso ver que el arca reposó en el mes séptimo.

Génesis 8

    4 Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat.

Dios formó una nueva tierra a través del diluvio y reposo de so obra en el mes séptimo cuando el arca reposó y las aguas se consumieron. Fue entonces que Noé recibió la recompensa de su obediencia la cual fue entrar en un nuevo pacto con Dios en el que una vez mas les entregó todo bajo la misma condición de la obediencia como lo había hecho con Adán y Eva.

fotolia_2380753_xs.jpgGénesis 9

    1 Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra.

    2 El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados.

    3 Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo.

    4 Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis.

    5 Porque ciertamente demandaré la sangre de vuestras vidas; de mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre; de mano del varón su hermano demandaré la vida del hombre.

    6 El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre.

En esta ocasión Dios les prohibe comer carne con su sangre y derramar sangre de hombre. El que desobedeciera perdería el privilegio de estar bajo el pacto de Dios con Noé.

Otro ejemplo de que Dios prueba nuestra obediencia con le propósito de meternos en su descanso es el de Abraham. Dios le pidió a Abraham que dejara su tierra y su parentela y se fuera a la tierra que él le mostraría. Abraham lo hizo y Dios le bendijo con riquezas y lo libró de sus enemigos una vez mas bajo la condición de que si Abraham quería disfrutar de las bendiciones de Dios debía ser obediente. 

Génesis 17

    10 Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.

    11 Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros.

Mas adelante lo vuelve a probar pidiéndole que sacrifique a su hijo, y una vez mas Abraham obedeció. 

Génesis 22

    16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo;

    17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.

    18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.

Abraham se mantuvo obediente ante Dios en todos los años que caminó con él por lo que Dios cumplió su pacto y le mostró el camino a su descendencia hasta llegar a la tierra prometida muchas generaciones mas tarde.

A pesar de que el pacto entre Abraham y Dios incluía a su descendencia, Dios iba a confirmar su pacto con Isaac, o sea que Isaac iba a ser probado en su obediencia para poder mantener el pacto entre su padre y Dios vigente en su propia vida.

Génesis 17

    19 Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.

Vemos pues que entrar al descanso de Dios requiere que nos sometamos a ser restaurados y que luego permanezcamos y perseveremos en obediencia. Dejar su tierra y su parentela y seguir a Dios para Abraham vino a ser lo que el diluvio fue para Noé y lo que la creación es para nosotros. La fe y la obediencia de Abraham fueron trabajadas a lo largo de los años que Dios lo mantuvo como forastero en tierras ajenas. Si queremos entrar en el reposo de Dios debemos pasar por pruebas. Pruebas que nos limpian y nos refinan y nos pulen hasta que seamos a su imagen y semejanza. Y una vez que estemos en su descanso estaremos sujetos a un pacto que debemos respetar y no invalidar porque el momento en que lo invalidamos estamos dando un paso hacia atrás, estamos saliéndonos del Edén.    

Isaías 58

    13 Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,

    14 entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.

 

A través del profeta Isaías Dios nos dice que una vez que entramos en el día de reposo no podremos mas hacer nuestra voluntad, no podremos andar en nuestros propios caminos, ni hablar nuestras propias palabras. Lo que Dios busca con meternos en su reposo es que nos deleitemos en él y así el cumplirá sus promesas. Él quiere que nos deleitemos en hacer su voluntad, en buscar su reino y atender sus negocios. Él quiere tenernos siempre atentos a su voz, a la voz que nos creó a nosotros y que creó todo lo que en el mundo hay. Esa voz es la fuente de vida, si no escuchamos esa voz para obedecerla entonces nos extraviamos. El momento en el que dejamos de escuchar su voz la serpiente astuta aprovechará para hablarnos y engañarnos como lo hizo con Eva. Eva dejó de escuchar la voz de Dios, para escuchar la de Satanás y Adán dejó de escuchar la voz de Dios para escuchar la de Eva. Es por eso que su palabra, esa fuente de vida debe estar presente en nuestras bocas todo el tiempo. Debemos declarar sus promesas para poner en acción su poder y no dar lugar a que el enemigo nos siembre dudas.  

Éxodo 31

    15 Seis días se trabajará, mas el día séptimo es día de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que trabaje en el día de reposo, ciertamente morirá.

    16 Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo.

    17 Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.

Dice que el día de reposo es consagrado a Jehová, o sea dedicado a él. Cuando entramos a su descanso nuestras vidas le pertenecen a él en un ciento por ciento. Ya no somos mas dueños de nuestro tiempo, sino que estamos consagrados a él. Luego dice que lo celebrarán por pacto perpetuo, todo pacto tiene dos lados, los deberes y los derechos. En este caso Dios nos pide que consagremos nuestras vidas a él y ha cambio su pacto con nosotros será perpetuo. ¿Y cual es nuestro derecho según el pacto? Permitirnos habitar en el Edén. El día de reposo físico sirve de señal, un recordatorio de que es Dios el único que nos puede dar esa identidad de hijos. Es él quien nos forma y nos da vida y nos pone en el Edén, no es a través de nuestro trabajo.

Génesis 2

    1 Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.

    2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.

Hebreos 4

    10 Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.

¿De que obras reposaremos según Pablo? Habla de nuestras obras, ya no trabajaremos en nuestras obras. Ya no andaremos afanados en las cosas del mundo mas bien en el reino de Dios. 

Mateo 6

    33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Una vez que entramos en su reposo estamos consagrados a Dios por lo que estaremos trabajando en sus obras y no las nuestras, estaremos llevando su yugo y no el nuestro, sus cargas y no las nuestras.

Salmo 121

    28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

    29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

    30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Si pedimos entrar en su reposo es porque estamos dispuestos a ser siervos de Jesús, como él lo fue de Dios.

Mateo 12

    8 porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.

En conclusión entrar en el reposo de Dios implica dos cosas: Haber sido restaurado a imagen y semejanza de Dios a través de un proceso representado en los primeros seis días de la creación y luego haber sido llenos de vida que es su Espíritu Santo. Para no invalidar el pacto que nos da el derecho a vivir en ese reposo debemos mantenernos sujetos a la autoridad de Dios en obediencia en todo tiempo. Debemos estar dispuestos a servirle y a atender lo suyo antes que lo nuestro. Si nosotros buscamos los intereses de nuestro Padre el añadirá todo lo que necesitemos a nuestras vidas. Porque él no quiere vernos afanados por lo terrenal él quiere disfrutar a sus hijos y que sus hijos le conozcan a través de hacer sus obras. No conocemos verdaderamente a nuestro Padre hasta que hemos dejado nuestros caminos para andar por los suyos.

Reina Valera 1960

( ) Agregado al versículo por la autora.

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fotolia_1068731_xs.jpg Te busco y te encuentro fría, ya en ti no está el calor que de tu juventud recibí. Recuerdo de tu inocencia la dulzura. La facilidad con la que te entregabas a mi cuando pura te guardabas. El gozo con el que comenzamos una nueva vida en medio de la noche. Me pregunto: ¿Donde está esa vida? ¿Qué has hecho con ella? ¿Acaso se te ha extraviado la promesa que al mundo juntos dimos? ¿Donde está el soplo, que a través de mi boca que te extraña, te entregué?

¿Porqué te refugias en tu debilidad? ¿Porqué buscas entre tus fuerzas cuando no puedes sin las mías? Te veo tejiendo telas de ánimo con hilos de desesperanza para cubrirte. ¿Donde está tu fe? Has olvidado al que un día te encontró huérfana y viuda, al que en ti se fijó y desde entonces te amó. Has olvidado que del día, sobre la tierra y en el universo, nada te negué, incluyendo mi vida todo te entregué. Te recuerdo como a ciento veinte ovejas blancas recién lavadas, te recuerdo hermosa, fresca y agraciada. De mi vida andabas llena y mi amor en ti rebalsaba. En ti me deleitaba y sobre ti me derramaba. Los montes movíamos, hacíamos temblar la oscuridad, crecía nuestro reino y en tus hermosas manos nuestras cosechas se multiplicaban. 

De un día para otro entre un paso y otro me di cuenta que a mi lado ya no andabas. Me volví y conversando con la luna tu estabas. Te esperé por un tiempo y a seguir no te animaste. Con el velo de la oscuridad tu te cobijaste, y al frío de la noche tu cuerpo le entregaste. Te dejé allí dormida y a las estrellas dije: “Señaladle el camino por el que voy cuando del encanto de la luna se despierte.”

Llegué a mi habitación con mi corazón indignado ¿Qué hace un rey cuando su  madre a sus hijos ha dejado? He velado noche día y a ninguno he olvidado, de ti les he hablado y amor por ti en ellos he sembrado.

De sus colores dorados vestida está ya la cosecha. ¿Qué diera yo por ver tus manos de la espiga soltar sus granos? En tu ausencia he escuchado una vez mas las voces del pasado: “¿Donde está el que dice el mundo yo he creado, el que dice entre las nubes estar sentado? He aquí su reino sin reina se ha quedado.” 

No se deja encontrar tu hermoso rostro, pues ha menguado tu luz junto a la de la luna.

Preguntan y no callan, se burlan y no se sacian. Es que no saben que aguardo a mi amada y junto a la puerta de la iglesia espero su llegada. ¿Donde estás amada mía? Ven y habita entre mis brazos que la noche está avanzada y lugar hay para ti en mi morada. Despierta ya de ese sueño espeso que me ha robado de la boca de mi amada los besos. Levántate de ese lecho que con angustia y llanto te has hecho. ¿Donde estás amada mía? ¿Acaso tu tampoco sabes que junto a la puerta de la iglesia espero tu llegada?

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Antes de que Dios me bajara de la nube en la que yo viví por muchos años, mis ojos vivían puestos en el calendario buscando cual era la próxima festividad a celebrar. Me ilusionaba con cada temporada y planeaba las decoraciones con gran esmero. Anticipaba la llegada de esa nueva fecha mientras invertía mi tiempo, mi dinero y mi energía en estar preparada para ese momento. Pero gracias a que Dios tuvo misericordia de mi, ahora entiendo que no estoy obligada a celebrar muchas de las fechas que ya vienen marcadas como “importantes” en el calendario y son anunciadas con semanas de anticipo por los periódicos, revistas y anuncios de TV entre otros. Además he aprendido a ser flexible con migo misma en cuanto a como celebrar las festividades que si considero de provecho para nuestra familia.

Recuerdo que durante mi adolescencia el mes de febrero implicaba una de dos cosas: depresión o ansiedad. Depresión porque era lo mas triste sobre la faz de la tierra no tener un novio de quien recibir un: ”Te amo” escrito en una hermosa tarjeta que acompañara las rosas rojas mas fragantes que jamás una novia había recibido. Y ansiedad porque en el caso de tener novio tenía que ver la manera de conseguir dinero para poder comprar un regalo fabulosamente romántico. Mi mente y mi corazón de adolescente, o mas bien debería decir mi mente y mi corazón ignorantes, se habían dejado llevar por lo que el mundo me decía que debía ocurrir en ese día tan especial que no volvería hasta dentro de otros trescientos sesenta y cinco días. Y debo confesar que aun en mi vida adulta y ya de casada la ilusión de sentirme importante para alguien en ese día se me cruza por la mente. Pero allí es donde la voz del Espíritu Santo se deja escuchar, entre ese pensamiento de ¿haber si ocurre algo especial? y ¡nadie va a pensar en mi! 

A través de su Espíritu Santo el Señor me ha mostrado que el hecho de que el hombre le ha adjudicado un valor romántico a este día específico, le roba al resto del año esa importancia de manifestarnos nuestro amor los unos a los otros. El mundo se las ingenia en mas de una manera para programarnos para estas fechas y decirnos como demostrar nuestro amor y como esperarlo. ¿Acaso el mundo sabe que es el amor? ¿Acaso el mundo nos enseña que el amor no busca lo suyo? 

1 Corintios 13

    4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;

    5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;

    6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

    7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

    8 El amor nunca deja de ser…

Amadas hermanas el catorce de febrero es un día tan hermoso como todos los demás, no tiene mas horas que los otros para expresarnos nuestro amor, la luz del sol no es mas tenue para que estemos mas románticos, el aire no viene con olor a rosas. Si tu recibes las expresiones de cariño de tus seres queridos en este día dale gracias a Dios. Si no recibes nada igual dale gracias a Dios. Él no dejó de cuidarte hoy, él no dejó de bendecirte hoy, él no dejó de amarte y hacértelo saber a través de su creación entera. No busquemos mas ese amor superficial que se expresa por la docena, busquemos el verdadero amor que se expresa por jardines enteros, por bosques y paisajes hermosos que no se secan a las cinco días. Si queremos llamarlo Día del Amor y la Amistad entonces dediquémonos primero a conocer que es el amor por que no tiene nada que ver con chocolates calóricos que probablemente no deberíamos comernos. Quitémosle especialmente a nuestros esposos esa carga de tener que acordarse este día de “sorprendernos” con algo. Mas bien sorprendámoslos nosotras a ellos tan a menudo como podamos durante todo el año agradeciéndoles por lo que hacen todos los días, de todas las semanas, de todos los años de su vida productiva yendo a trabajar, a través de una nota, una comida favorita, etc.. Cuando leemos 1 Corintios 13:4-8 nos damos cuenta que trabajando para sostener nuestras familias nuestros esposos nos demuestran mucho mas amor que nosotras a ellos si estamos esperando que nos traigan flores el Día del Amor y la Amistad.

 

Y si, por supuesto que voy a decir que muchos esposos, novios, amistades y familiares dan sus presentes de corazón, pero esto no lo escribí para ellos lo escribí para ti que buscas dejar de hacer lo que el mundo nos entrena a hacer. Si te encuentras atada al calendario como yo lo estuve por años ¡libérate!. Los orígenes de esta celebración son inciertos hay muchas especulaciones sobre quien fue San Valentín, ni siquiera podemos decir que tiene orígenes agradables a Dios. Celebremos lo que Dios hace en nuestras vidas cada día porque de eso si estamos seguras, no vivamos a la expectativa de lo que otro pueda hacer por nosotras en un día, cuando es nuestro deber mandado por Dios hacerlo por otros todos los días. Desde hoy en adelante tratemos verdaderamente de amar a nuestro prójimo como a nosotras mismas según el amor de Dios todos los días.

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fotolia_224305_xs.jpg En el estudio sobre la tierra aprendimos que el propósito de nuestro corazón es producir vida en forma de hierba que de semilla y árboles que den frutos según su género. Si nuestro corazón tiene la capacidad de producir todo esto entonces este está listo para sostener y mantener con vida a los animales. 

Génesis 1

    24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.

    25 E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.

Los animales representan cualidades específicas que nos distinguen a los unos de los otros. La hierba y las árboles nacen de la palabra de Dios recibida que se sembró y creció. Si estamos llenos de ese verdor que trae por consecuencia el escuchar la palabra, entonces estamos listos para que nuestro corazón sea lleno de cualidades que se alimentarán de esa hierba y esos frutos. Veamos un ejemplo:

Pensemos por un momento en la majestuosidad del caballo mientras leemos la descripción que Dios mismo hizo de el. 

Job 39

    19 ¿Diste tú al caballo la fuerza?

    ¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes?

    20 ¿Le intimidarás tú como a langosta?

    El resoplido de su nariz es formidable.

    21 Escarba la tierra, se alegra en su fuerza,

    Sale al encuentro de las armas;

    22 Hace burla del espanto, y no teme,

    Ni vuelve el rostro delante de la espada.

    23 Contra él suenan la aljaba,

    El hierro de la lanza y de la jabalina;

    24 Y él con ímpetu y furor escarba la tierra,

    Sin importarle el sonido de la trompeta;

    25 Antes como que dice entre los clarines: !!Ea!

    Y desde lejos huele la batalla,

    El grito de los capitanes, y el vocerío.

Vemos que este animal es de mucho coraje y valentía cualidades que Dios necesita en los corazones de sus hijos. Recordemos que tenemos una lucha contra huestes y potestades de maldad contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo y demás (Efesios 6:12) para lo cual debemos ser como el caballo que no se asusta al sonido de la trompeta que anuncia la batalla. Para tener esa valentía en nuestro corazón debemos alimentarla y la alimentamos a través del fruto de confianza y fe en nuestras vidas que viene por el oír la palabra. Las buenas cualidades en nuestro corazón crecerán y se multiplicarán según el alimento que les proveamos. Sin la palabra de Dios somos incapaces de producir buen alimento. Además es importante notar que así como podemos alimentar las buenas cualidades en nosotros mismos así también lo podemos hacer en otras personas. Es decir otros podrán saciarse en  ese verdor en nuestros corazones a través de la semilla que esa hierba produzca y los frutos que esos árboles den.

Génesis 1

    26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

    27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

En el sexto día, una vez que Dios había traído luz, puesto orden, dado propósito a cada componente de la creación, sembrado su buena semilla y puesto vida sobre la tierra esta estuvo lista para que el hombre fuera creado como un ser nuevo según la imagen de Dios y según lo que prometió a los que recibieran a su hijo. 

fotolia_6008375_xs.jpg2 Corintios 5

    17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

    18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;

En un momento u otro todos nos hemos alejado de Dios y fue allí que caímos en desorden y tinieblas, que perdimos nuestra identidad como hijos de Dios y se formó un abismo dentro de nosotros. Es a través del sacrificio de su Hijo que podemos regresar a sus brazos y pedirle que nos ayude a dejar todo lo viejo atrás y nos haga nuevas criaturas. Entonces él procederá a llevar a cabo la creación en nuestras vidas, o sea nos restaurará a lo que él siempre quiso que fuéramos: sus hijos.

Génesis 2

    7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

Según este versículo no somos seres vivientes sino hasta que recibimos su soplo de vida el cual representa a su Santo Espíritu. Sabemos que ese soplo representa al Espíritu a través de los siguientes versículos que nos afirman que es el Espíritu el que da vida al hombre. 

 

Romanos 8

    11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

2 Corintios 3

    6 el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.

y de nuevo

1 Pedro 3

    18 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;

Volviendo a Génesis 2:7, Dios formó al hombre del polvo de la tierra. Durante los primeros cinco días de la creación Dios estuvo formando al hombre. Le estuvo dando la forma y las medidas adecuadas para poder recibir lo que él quería depositar en su interior: su Espíritu Santo. 

1 Corintios 6

    19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

    20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

El Espíritu de Dios no habita en medio del desorden, el Espíritu Santo necesita un templo que le honre y sea digno de habitar. No podemos recibir la llenura de Espíritu  si aun hay desorden y división dentro de nosotros (Génesis 1:2)

Sabemos que Jesús fue preparado durante su niñez y su juventud para recibir el Espíritu Santo. El estudiaba y aprendía, estaba adquiriendo la talla y la forma adecuada que se obtiene a través de la palabra. Fue hasta que el Espíritu Santo descendió sobre el que Dios lo llamó públicamente su Hijo.  

Lucas 3

    22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.

De igual manera no podemos llamarnos hijos sino hasta que él nos ha restaurado y llenado de su Espíritu Santo que es el sello que nos identifica como hijos suyos.

Efesios 4

    30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

y también dice

1 Corintios 12

  3 … y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.

 

Cuando Dios nos ha restaurado nos convertimos en sus instrumentos, en testimonios vivos de su amor y de su misericordia y debemos multiplicar lo que él ha hecho en nosotros. ¿Quién mejor que el que ha experimentado su perdón y su gracia en carne propia para predicar e evangelio?

fotolia_101232_xs.jpgGénesis 1

    28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, …

Nos multiplicamos a través de compartir nuestro testimonio con otros. De publicar con nuestros labios la gracia de Dios.

Mateo 10

    7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.

    8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

Como hijos reconciliados y restaurados de Dios llegamos a ser parte de su reino; un reino de abundancia y plenitud. 

Génesis 1

    29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.

    30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así.

    31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

A Dios le interesa restaurar a cada uno de nosotros para que podamos llevar a cabo el propósito por el cual fuimos creados. Aceptar a Jesús como nuestro único salvador personal es el primer paso. Con esto consigues asegurar la vida eterna. Pero ¿y qué de esta vida? Cada uno de nosotros lleva dentro de si mismo un potencial, una promesa que Dios nos dio en el momento en el que nos concibió. Somos parte de un cuerpo, de la iglesia, y como tales somos responsables por llevar a cabo una función. Debemos colaborar. Dios nos pide que ayudemos en la medida que hemos sido restaurados, sanados, liberados, hasta que nuestra vista nos ha sido devuelta, hasta que podemos caminar por nosotros mismos. Un ciego no puede guiar a otro ciego, ni un cojo cargar a otro. Por lo que debemos empezar por someternos al diagnóstico que Dios haga sobre nuestras vidas y comencemos la rehabilitación. Descubramos ese potencial que llevamos dentro. Es importante ya que muchos necesitan de tu fruto y de tu testimonio. 

1 Corintios 12

    4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.

    5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo.

    6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.

    7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

    8 Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;

    9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu.

    10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.

    11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

    12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.

    13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.

    14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.

    15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?

    16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?

    17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?

    18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.

    19 Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?

    20 Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo.

    21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.

    22 Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios;

    23 y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro.

    24 Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba,

    25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.

    26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.

    27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.

    28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.

    29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros?

    30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos?

    31 Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente.

En este día si sientes que no has sido restaurado en un ciento por ciento te pido que hagas esta pequeña oración conmigo para que nuestro creador perfeccione su obra en ti:

Gracias Padre amado por la vida de tu hijo Jesús, gracias porque a través de su nombre tengo acceso a ti para pedirte que mejores mi condición actual. Tu permitiste que llegara hasta aquí, tu tienes una razón importante para ello ya que no se cae la hoja de un árbol si no es por tu voluntad. Te pido perdón por cada vez que me he separado de ti. Evalúa mi condición interior y toma las medidas necesarias en mi vida para restaurarme. Ilumina mi interior, abre mi mente, pon orden en mi corazón, guíame a la luz del día, siembra tu semilla, ayúdame a producir vida. Hazme una criatura nueva. Sopla tu Espíritu en mi. Ayúdame a alcanzar mi potencial como hijo tuyo que soy. Quiero ser testigo de tu poder restaurador, de tu amor, de tu gracia.  

En el nombre poderoso de Jesús de Nazaret que murió y resucito por mi, Amen. 

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Hace unas noches mi hijo Isaac, de veintiún meses de edad, me señaló hacia una caja de Legos, que estaba sobre un estante alto, y me dio a entender que quería que se la bajara. Se la bajé y la puse sobre la alfombra. El inmediatamente se tiró junto a la caja y comenzó a jugar. Me senté en un sillón a unos cinco metros de distancia de donde el estaba y comencé a ver un programa en la televisión.

Pasaron tal ves unos tres minutos antes de que Isaac viniera a pedirme que le ayudara a conectar una pieza con otra que el traía. Lo hice y se fue muy sonriente. Pasaron otros dos minutos antes de que regresara con dos piezas mas y por supuesto se las uní y de nuevo se fue muy sonriente. No pasaron ni treinta segundos antes de regresara una vez mas con una pieza en cada mano y me hiciera señas pidiéndome que se las uniera. Fue mientras yo le unía estas nuevas piezas que se le ocurrió la solución a su ir y venir. Se dio la vuelta corrió hacia la caja de Legos y con sus pequeños pero fuertes brazos la alzó y con un gran esfuerzo la trajo hasta mis pies.

En ese momento Dios me dio tres lecciones muy importantes.

La Primera: El camino que lleva a Dios lo deberíamos recorrer sólo una vez.

¿Por qué acudimos a Dios cuando tenemos un problema y una vez que él lo resuelve nos damos la vuelta y seguimos por nuestro camino hasta que encontramos otro problema? ¡Cuantas veces he hecho esto en mi vida! En cuanto me doy cuenta de que algo está fuera de mi capacidad corro a sus pies y pido ayuda, una vez que he recibido su auxilio me regreso por el camino que me llevó a él y cuando una vez mas encuentro algo que no puedo hacer sin su ayuda me devuelvo. 

Hermanas, tomemos nuestra vida entera y traigámosla ante su presencia. No perdamos ya mas el tiempo en ir y venir. Lo único que eso nos va a producir es cansancio. A mi hijo le tomo ir y venir tres veces para darse cuenta de que estaba perdiendo su tiempo y sus fuerzas, a mi me ha tomado mucho mas que eso.

Jeremías 6

    16 Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. …

La Segunda: Demostrémosle que venimos en serio. 

Cada vez que Isaac se iba yo le devolvía mi atención al programa en la televisión. Pero una vez que trajo la caja entera de Legos no me quedó de otra que dedicarle mi completa atención a lo que Isaac me pedía que hiciera con las piezas que el escogía. 

¡Dios es tan increíblemente paciente con nosotros! En mi caso él esperó por lo menos veintiséis años a que yo me pusiera en serio y le trajera la caja entera de problemas sin resolver que tenía dentro de mi. Y desde entonces él ha trabajado toda mi vida para bien. 

Hermanas busquémoslo de corazón, no le reservemos nada, démoselo todo de una ves, el ya compró nuestra vida entera con la sangre de su hijo no importa cuantas piezas sin armar tengamos o cuantas nos falten. Recordemos que él ya lo dejó todo por nosotros y es en nuestras debilidades que él se glorifica. Refugiémonos en su presencia y nunca mas le dejemos. Habitemos bajo su cobertura en todo momento para que nuestro auxilio esté siempre al alcance de nuestras manos. 

Isaías 2

    3 Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.

La Tercera: Pidamos como niños.

Que hermoso es ver la sencillez con la que un niño pide ayuda. Isaac no sabe como verbalizar su necesidad, pero el en su inocencia se vale de hacer señas y gestos incansablemente hasta que yo le entiendo que es lo que quiere. El no viene ante mi con vergüenza o culpa a decirme que no pudo unir dos piezas por lo que necesita ayuda. El corre hacia mi con una sonrisa de seguridad inspirada por la confianza que tiene en que su madre lo quiere ayudar y la fe en que su madre lo puede ayudar.

He aquí un verdadero ejemplo de casi dos años de edad. No lo digo porque sea mi hijo, sino porque Dios nos ha mandado a ser como los niños. Estoy segura que si prestamos mas atención a esos pequeños instrumentos de Dios todas podremos absorber de su maravillosa inocencia que tanto necesitamos para llegar a morar en la presencia de Dios. Confiemos en que Dios siempre está dispuesto a ayudarnos y mas importante aun estemos seguras de que él siempre puede hacerlo. Nuestros problemas son como piezas de Lego que él nos quiere ayudar a armar.

Mateo 18

    3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Reina Valera 1960

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